El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, aseguró que el viaje permitió abrir una nueva etapa en las relaciones bilaterales y avanzar en la construcción de un Acuerdo de Asociación Económica entre ambos países.
“Por instrucción del Presidente Abelardo De La Espriella, hemos asumido la responsabilidad de destrabar una relación comercial que durante cerca de 15 años no lograba avanzar como Colombia necesitaba. Y en apenas 15 días de gobierno, hemos podido dar pasos significativos para recuperar la confianza y avanzar en la construcción del Acuerdo de Asociación Económica entre nuestros países”, afirmó el ministro.
La apuesta del Gobierno no se limita a aumentar las exportaciones colombianas hacia el mercado japonés. La administración De La Espriella pretende que Japón vuelva a considerar a Colombia como un destino atractivo para la inversión, especialmente en sectores relacionados con tecnología, industria y movilidad.
“Este viaje fue mucho más que un acuerdo comercial. Nos reunimos con importantes empresas japonesas para que Japón no solo compre más productos colombianos, sino que vuelva a mirar a nuestro país como un destino estratégico para invertir y producir”, explicó Gómez Amín.
Mazda y Toyota, en la mira del Gobierno
Uno de los puntos que más llamó la atención fue el interés del Ejecutivo en atraer nuevamente a la industria automotriz japonesa.
El presidente De La Espriella destacó que su Gobierno trabaja para que Mazda, que cerró su planta de ensamblaje en Colombia en 2014, pueda regresar al país para producir vehículos.
La administración también busca que Toyota evalúe a Colombia como posible destino para proyectos relacionados con vehículos eléctricos.
“Acá les vamos a dar todas las garantías”, aseguró el mandatario.
La apuesta representa un intento por atraer inversión extranjera de alto nivel y fortalecer la producción nacional mediante transferencia de tecnología, generación de empleo y desarrollo de nuevas capacidades industriales.
El desafío, sin embargo, será convertir el interés empresarial en compromisos concretos y lograr que Colombia resulte competitiva frente a otros países de la región que también buscan captar inversiones japonesas.
Reactivación de las negociaciones comerciales
El ministro Mauricio Gómez Amín sostuvo el pasado jueves en Tokio una reunión con el ministro japonés de Exteriores, Toshimitsu Motegi, encuentro en el que se acordó impartir instrucciones a los equipos de ambos países para buscar la reactivación de las negociaciones de un Acuerdo de Asociación Económica.
La intención es avanzar en un instrumento que permita ampliar las oportunidades para sectores como la agroindustria, además de facilitar inversiones y transferencia de tecnología.
El Gobierno considera que Japón puede convertirse en un socio estratégico para la transformación productiva de Colombia, particularmente en sectores donde el país busca aumentar su capacidad tecnológica y agregar valor a sus productos.
La meta también apunta a que los productores colombianos tengan mayores oportunidades para ingresar a mercados internacionales.
Japón también expresó solidaridad con Colombia
La agenda bilateral tuvo además un componente humanitario.
Gómez Amín reveló que, en medio de la emergencia que todavía atraviesa Colombia como consecuencia del terremoto, el Gobierno japonés expresó su solidaridad con las familias afectadas.
“Y en medio de los días difíciles que aún vive Colombia, recibimos también una importante expresión de solidaridad del Gobierno japonés, que se traducirá en ayudas y aportes para las familias afectadas por el terremoto”, manifestó el ministro.
El anuncio suma el respaldo japonés a la respuesta internacional que ha recibido Colombia durante la emergencia.
La apuesta por abrir nuevos mercados
El presidente De La Espriella ha presentado la relación con Japón como parte de una estrategia más amplia para diversificar los mercados de exportación colombianos y atraer inversión extranjera.
El objetivo, según el mandatario, es que Colombia no se limite a vender materias primas, sino que pueda incorporar tecnología, desarrollar industria y generar empleos de mayor valor agregado.
“Buscamos abrir mercados para los productos colombianos, incorporar tecnología y generar nuevas oportunidades para el campo y la industria”, señaló el jefe de Estado.
En esa misma línea, Gómez Amín aseguró que el compromiso del Gobierno será continuar abriendo puertas para que Colombia pueda exportar más y mejor, atraer inversión de alto nivel y generar nuevas oportunidades para los colombianos.
“La Patria Milagro no es un discurso. Es una realidad que estamos construyendo”, concluyó el ministro.
El siguiente paso será determinar si los acercamientos logrados en Tokio consiguen traducirse en negociaciones formales, inversiones concretas y nuevos proyectos industriales. Por ahora, el Gobierno presenta la reactivación de la agenda con Japón como uno de sus primeros movimientos para reposicionar a Colombia en los mercados asiáticos.









