El mandatario se desplazó hasta la capital del Cesar luego del ataque registrado contra tropas del Ejército en zona rural de Pelaya, donde dos soldados profesionales resultaron heridos tras una ofensiva en la que, según información preliminar de las autoridades, fueron utilizados más de 40 artefactos explosivos.
De La Espriella anunció un consejo de seguridad con la participación de la cúpula de la Fuerza Pública y autoridades territoriales para evaluar la situación y definir nuevas acciones encaminadas a fortalecer la seguridad y recuperar el control territorial.
La llegada del presidente a altas horas de la noche también fue presentada como una señal de que la agenda de seguridad del Gobierno no se detiene y que las decisiones se están tomando directamente en las regiones afectadas.
El contraste con la administración anterior fue planteado en redes sociales por quienes destacaron el desplazamiento del mandatario: “En el anterior ‘gobierno’ estarían de agenda privada”, fue el comentario que acompañó el reporte sobre su llegada a Valledupar.
El Gobierno ha insistido en que la seguridad será una de sus principales prioridades y que la respuesta frente a las acciones de los grupos criminales debe darse directamente en los territorios.
La jornada de trabajo en Valledupar se extendería hasta altas horas de la madrugada, en medio de la evaluación de las condiciones de seguridad del Cesar y de las medidas que deberán adoptarse para reforzar la presencia de la Fuerza Pública.









