Beltrán permaneció durante tres días en la capital del Magdalena, en medio de una coyuntura especialmente sensible para el Gobierno nacional por la atención de la emergencia provocada por el terremoto.
La permanencia del ministro fuera de Bogotá despertó cuestionamientos debido a las responsabilidades de su cartera frente a la emergencia y a la necesidad de coordinar acciones para atender a las familias afectadas.
Ante las críticas, se conoció que el ministro incluyó dentro de su agenda oficial una reunión virtual de aproximadamente una hora con sus viceministros. El encuentro tuvo como propósito revisar y coordinar asuntos relacionados con la emergencia.
Este elemento hace parte de la explicación entregada por el funcionario para sustentar que, pese a encontrarse en Santa Marta, continuó participando en las labores de coordinación del Ministerio de Vivienda.
Otro de los aspectos que toma fuerza es que el viaje no habría sido desconocido por la Casa de Nariño. Según la información conocida, De La Espriella fue informado sobre el desplazamiento de su ministro.
La controversia, por tanto, se concentra ahora en la naturaleza de la agenda cumplida durante los tres días, las actividades oficiales realizadas en Santa Marta y la forma en que el Ministerio mantuvo la atención de sus responsabilidades mientras Beltrán permanecía fuera de la capital.

El episodio ha puesto nuevamente bajo escrutinio a los integrantes del gabinete de De La Espriella y, particularmente, la manera en que los funcionarios manejan sus agendas durante una emergencia nacional.
Por ahora, lo que está establecido es que Beltrán permaneció tres días en Santa Marta, que el presidente conocía su viaje y que durante ese periodo el ministro reportó una reunión virtual de una hora con sus viceministros para abordar la emergencia.










