La Fiscalía General de la Nación señaló como presunta responsable a Chirley Mildred Hernández Rojas, investigadora del CTI de la Seccional Atlántico y esposa de la víctima, quien fue capturada en la tarde del martes 25 de agosto por unidades de la Sijín de la Policía Metropolitana de Barranquilla.
Hernández Rojas permaneció en los calabozos de la Fiscalía y este miércoles será presentada ante un juez de control de garantías para el desarrollo de las audiencias preliminares.
Los hechos se remontan a la noche del 21 de marzo de 2026, cuando Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo murió dentro del apartamento que compartía con su familia en el conjunto residencial Catedral Plaza, ubicado en el barrio Boston, a un costado de la Catedral María Reina.
El funcionario se desempeñaba como citador de la Sala Penal de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla y recibió tres impactos de bala.
En la primera versión entregada a las autoridades, Hernández Rojas manifestó que su esposo había llegado a la vivienda alrededor de las 9 de la noche, después de haber estado departiendo con unos amigos. Según su relato, ella le abrió la puerta y posteriormente regresó a la habitación, mientras Avendaño permaneció en la sala tomando unas cervezas.
Minutos después habría escuchado varias detonaciones. Al salir de la habitación encontró a su esposo sin vida.
En ese momento, una de las hipótesis que manejaron los investigadores fue la de un posible suicidio. Sin embargo, el avance de las pesquisas y los resultados de la necropsia practicada por el Instituto Nacional de Medicina Legal cambiaron el rumbo del caso.
De acuerdo con la Fiscalía, los elementos recopilados durante la investigación permitieron establecer que la muerte correspondía a un homicidio y no a un suicidio.
El proceso quedó bajo la coordinación del fiscal 23 seccional de la Unidad de Vida. Durante los meses siguientes se realizaron entrevistas, análisis de información y la recopilación de elementos materiales probatorios y evidencia física que llevaron a solicitar una orden de captura contra la esposa de la víctima.
La petición fue presentada ante el Juzgado Primero Penal Municipal con funciones de control de garantías de Barranquilla, despacho que finalmente expidió la orden.
La captura se produjo cuando Hernández Rojas salía del conjunto residencial donde ocurrió la muerte de su esposo, en inmediaciones de la carrera 45 con calle 53.
Ahora la Fiscalía deberá presentar ante el juez los elementos que, según la investigación, vincularían a la funcionaria del CTI con el homicidio. Será durante las audiencias preliminares cuando se conozcan los delitos que le serán imputados y los argumentos de la Fiscalía para solicitar las medidas judiciales correspondientes.
El caso ha generado especial atención en Barranquilla debido a que la persona capturada hacía parte del propio cuerpo de investigación criminal de la Fiscalía y la víctima era funcionario de la Rama Judicial.










