De acuerdo con las cifras entregadas por el mandatario, en este periodo se han realizado 8.424 capturas y se han registrado 21 cabecillas afectados, como parte de las operaciones adelantadas contra organizaciones dedicadas al narcotráfico y otros delitos.
El balance también da cuenta de la incautación de 31.174 kilogramos de estupefacientes, de los cuales 13.669 kilos corresponden a cocaína.
El Gobierno señaló que las operaciones han estado dirigidas a afectar las estructuras criminales, sus principales integrantes y las rentas ilegales que permiten su funcionamiento.
En las últimas 24 horas, según el reporte presidencial, las autoridades realizaron 51 capturas y decomisaron 14 armas de fuego y 317 municiones.
A estos resultados se suma la destrucción de siete laboratorios utilizados para la producción de pasta base de coca, en operaciones desarrolladas por la Fuerza Pública.
El presidente destacó estas cifras como parte de la estrategia de seguridad implementada desde el comienzo de su mandato y aseguró que las operaciones continuarán para golpear las capacidades logísticas, financieras y armadas de las organizaciones ilegales.
La ofensiva contempla acciones de la Policía y las Fuerzas Militares en diferentes regiones del país, con énfasis en la captura de integrantes de estructuras criminales, la incautación de armas y drogas y la destrucción de infraestructura destinada a actividades relacionadas con el narcotráfico.










