La gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, cuestionó la instalación de nuevas cámaras de detección electrónica de velocidad en la autopista Barranquilla–Cartagena y pidió suspender su entrada en operación.
Duro contra las mafias de las fotomultas https://t.co/EQpntwbkDP
— Rodrigo Lara 🇨🇴 (@Rodrigo_Lara_) August 21, 2026
A través de sus redes sociales, la mandataria manifestó que contar con siete cámaras de velocidad en este corredor vial sería excesivo, teniendo en cuenta que actualmente existen cuatro dispositivos y fueron autorizados otros tres.
“Siete cámaras de velocidad en la autopista Barranquilla–Cartagena son excesivas”, señaló Noguera, al referirse al debate que existe alrededor de la competencia para autorizar y poner en funcionamiento estos mecanismos.
La gobernadora aseguró que, ante el conflicto de competencias existente, solicitaron a la Agencia Nacional de Seguridad Vial suspender temporalmente la entrada en operación de las tres nuevas cámaras.
De concretarse su instalación, estos dispositivos se sumarían a los cuatro que ya funcionan en el corredor, elevando a siete el número de puntos de detección electrónica de velocidad en una de las principales vías de conexión entre Barranquilla y Cartagena.
Noguera sostuvo que la discusión no debe centrarse únicamente en la cantidad de cámaras, sino en el propósito que debe cumplir la tecnología aplicada a la seguridad vial.
“La detección electrónica debe prevenir siniestros y salvar vidas, no convertirse en un mecanismo de recaudo”, afirmó.
La gobernadora planteó que la estrategia para reducir los accidentes debe estar acompañada de otras medidas y no depender exclusivamente de la imposición de comparendos mediante sistemas electrónicos.
En ese sentido, anunció que su administración priorizará soluciones integrales que incluyan obras de ingeniería, mejoramiento de la señalización, campañas pedagógicas y controles en carretera.
La solicitud se da en medio de las discusiones sobre el funcionamiento de los sistemas de fotodetección en corredores nacionales y las competencias de las diferentes autoridades para autorizar, instalar y operar este tipo de dispositivos.
La autopista Barranquilla–Cartagena es uno de los corredores viales más importantes del Caribe colombiano y registra un constante flujo de vehículos particulares, transporte de pasajeros y carga.
La posición de Noguera abre ahora un nuevo capítulo frente a las tres cámaras cuya entrada en operación se encuentra cuestionada. La Gobernación espera que la Agencia Nacional de Seguridad Vial revise la situación antes de que los nuevos dispositivos comiencen a generar detecciones y eventuales sanciones.
El mensaje de la mandataria deja clara la postura del Atlántico: la prioridad debe ser reducir los accidentes y proteger a los usuarios de la vía, no aumentar el recaudo mediante fotomultas.










