Tras analizar el documento, Uribe planteó una conclusión de fondo: el problema que habría recibido el nuevo Gobierno no estaría limitado a casos individuales, sino que podría corresponder a un deterioro de diferentes áreas del Estado.
“El problema central no serían hechos aislados, sino un deterioro sistémico del Estado”, afirmó el exmandatario.
Según su análisis, el informe revisó 126 casos, de los cuales 59 fueron priorizados y agrupados en nueve patrones: pérdida de rigor técnico, dificultades tecnológicas, opacidad de la información, parálisis operativa, concentración contractual, riesgos jurídicos, pérdida de control territorial, fragmentación institucional y restricciones fiscales.
Uribe sostuvo que estos problemas estarían conectados entre sí y, por esa razón, no deberían ser abordados como situaciones independientes.
Uno de los principales puntos de preocupación para el exmandatario es la situación fiscal. Citando las cifras contenidas en el informe, señaló que la caja del Gobierno Nacional habría pasado de niveles históricos de entre $30 y $40 billones a $16 billones a finales de mayo de 2026, con una proyección de $7,1 billones al cierre del año.
También llamó la atención sobre el déficit del Gobierno Nacional Central, que habría alcanzado el 6,4 % del PIB en 2025, además de los costos asociados al endeudamiento y los vencimientos de deuda previstos para los próximos años.
En materia de salud, Uribe destacó los cuestionamientos relacionados con recursos destinados a infraestructura hospitalaria. De acuerdo con el documento, a finales de 2025 se habrían asignado más de $2,2 billones para 60 proyectos que todavía no contaban con todos los estudios, diseños y presupuestos necesarios.
El exmandatario también puso sobre la mesa la situación de Colombia Mayor. Según el informe, los recursos presupuestados para 2026 se habrían agotado en julio, mientras todavía quedaban cinco ciclos de pago para aproximadamente tres millones de adultos mayores, con un costo cercano a $630.000 millones mensuales.
Otro de los capítulos señalados por Uribe corresponde a la modernización tecnológica del Estado, particularmente en la Dian. El documento cuestiona contratos tecnológicos superiores a $310.000 millones y advierte sobre retrasos y problemas en la modernización de sistemas considerados fundamentales para el recaudo tributario, las aduanas y la lucha contra la evasión.
En seguridad, el expresidente mencionó las dudas planteadas alrededor del proyecto del Escudo Nacional Antidrones, cuyo valor superaría los $6,3 billones. Según el informe, existirían cuestionamientos relacionados con la estructuración del proyecto, la transparencia, el número de oferentes y las pruebas técnicas de los equipos.
Uribe también hizo referencia a hallazgos relacionados con educación y administración pública, entre ellos problemas en el reconocimiento oportuno de pensiones y cuestionamientos sobre contratos de transacción por cerca de $1,2 billones.
Al final de su análisis, el exmandatario identificó tres asuntos como las principales “luces rojas” para el nuevo Gobierno: la situación fiscal y el costo de la deuda; la salud y la protección social; y la pérdida de capacidad operativa del Estado.
Para Uribe, el verdadero desafío de la administración de De La Espriella será determinar si los hallazgos planteados en el ‘Libro de la verdad’ pueden convertirse en acciones concretas para recuperar las capacidades institucionales y corregir las situaciones advertidas.
La discusión apenas comienza y ahora será el Gobierno el encargado de sustentar cada uno de los hallazgos, mientras los organismos de control deberán determinar las eventuales responsabilidades que correspondan en los casos que sean objeto de investigación.










