El buque hospital Benkos Biohó retomó sus operaciones el pasado 14 de agosto para reforzar la atención médica en Buenaventura y otros sectores del Pacífico afectados por el terremoto que sacudió al país.
La reactivación de la embarcación hace parte de la respuesta del Gobierno nacional frente a los daños ocasionados por el sismo en la infraestructura sanitaria y las dificultades que enfrenta la población para acceder a servicios médicos.
El buque cuenta con el respaldo del Gobierno nacional y del Hospital Universitario del Valle, mientras las autoridades coordinan la remisión de pacientes que requieren atención de mayor complejidad.
Su regreso representa un refuerzo importante para una región donde las grandes distancias, las condiciones geográficas y las dificultades de transporte pueden convertir el traslado de un paciente en una carrera contra el tiempo.
La estrategia de atención también contempla el fortalecimiento de los servicios de salud en Buenaventura y el envío de 100 toneladas de ayudas humanitarias para atender las necesidades más urgentes de la población damnificada.
A esto se suma el traslado de cirujanos desde Bogotá para apoyar la atención en el Hospital Luis Ablanque de la Plata, uno de los centros asistenciales fundamentales para la población de Buenaventura.
El Gobierno también anunció acciones encaminadas a fortalecer la gobernanza y la viabilidad financiera de este hospital, además de avanzar en la reparación de los daños provocados por el terremoto.
La respuesta sanitaria contempla igualmente el fortalecimiento de los equipos básicos de salud y de los servicios de primer y segundo nivel, con el objetivo de acercar la atención médica a las comunidades afectadas y evitar, en lo posible, desplazamientos innecesarios hacia otras ciudades.
Una emergencia que mantiene la presión sobre el sistema de salud
El despliegue médico ocurre mientras el balance nacional de la tragedia registra 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas, además de más de 185.000 damnificados.
En este contexto, Buenaventura enfrenta uno de los mayores desafíos: atender a una población afectada mientras parte de su infraestructura sanitaria también sufrió las consecuencias del movimiento telúrico.
El retorno del Benkos Biohó busca precisamente reducir esa brecha y llevar servicios médicos directamente a las zonas donde más se necesitan.
La emergencia, sin embargo, no termina con la llegada de ayudas. La recuperación de hospitales, el suministro de medicamentos, la atención de los heridos y la continuidad de los servicios de salud serán determinantes durante las próximas semanas.
En el Pacífico, donde cada traslado puede representar horas de viaje, tener un hospital navegando hacia las comunidades afectadas puede marcar una diferencia decisiva entre esperar atención o recibirla cerca de casa.








