El presidente Abelardo De La Espriella reveló que sostuvo una conversación telefónica de aproximadamente diez minutos con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la que abordó la emergencia que atraviesa Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto.
Durante la conversación, el mandatario colombiano agradeció a Trump por la ayuda económica y el respaldo de Estados Unidos a las labores de atención y rescate tras la tragedia. Según De La Espriella, el presidente estadounidense expresó sus condolencias por las víctimas y manifestó su solidaridad con las familias afectadas.
Sin embargo, uno de los principales temas económicos planteados por el jefe de Estado colombiano fue la posibilidad de suspender temporalmente los aranceles que actualmente Estados Unidos aplica a parte de los productos provenientes de Colombia.
“También le pedí que considerara la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos, con el fin de aliviar a nuestros empresarios, que están enfrentando momentos muy difíciles por los efectos del terremoto”, señaló De La Espriella.
El recargo vigente es del 12,5 % para las mercancías que están sujetas a esta medida, aunque varios de los principales productos colombianos de exportación quedaron excluidos del arancel.
El presidente explicó que durante la conversación también le manifestó a Trump la magnitud del desafío que enfrenta Colombia y la necesidad de impulsar la recuperación económica mientras el país atiende las consecuencias humanas y materiales del terremoto.
“Tenemos un enorme desafío por delante: reconstruir a Colombia en medio de la situación económica tan difícil y apocalíptica que heredé”, afirmó el mandatario.
De acuerdo con el relato de De La Espriella, el diálogo se desarrolló en un ambiente cordial y Trump habría expresado su afecto por Colombia y su respaldo a los colombianos en medio de la emergencia.
Estados Unidos aumenta su ayuda a Colombia
El contacto entre ambos mandatarios se produce mientras Estados Unidos amplía su asistencia humanitaria para Colombia. Según las cifras citadas por el Gobierno estadounidense, Washington ha comprometido US$26,5 millones en ayuda para atender las consecuencias del terremoto.
Los recursos están destinados a necesidades como alimentación, salud, alojamiento, protección y evaluación de estructuras afectadas por el movimiento telúrico.
Además, equipos estadounidenses especializados en búsqueda y rescate urbano llegaron al país para apoyar las operaciones coordinadas por las autoridades colombianas.
La cooperación también incluye asistencia técnica y logística para las labores de emergencia y recuperación en las zonas más afectadas.
El impacto sobre las empresas
La solicitud de De La Espriella a Trump tiene lugar en un momento especialmente complejo para el sector productivo colombiano.
Según un análisis de Confecámaras citado en el reporte, en los municipios más golpeados por el terremoto operan cientos de miles de empresas que generan más de un millón de empleos formales, con una participación mayoritaria de microempresas.
Para el Gobierno, cualquier alivio comercial podría contribuir a reducir la presión sobre empresarios que ahora enfrentan daños en sus establecimientos, interrupciones en sus operaciones y dificultades para mantener los empleos.
El pedido de suspender temporalmente los aranceles busca precisamente abrir un margen adicional para que las empresas afectadas puedan mantener su actividad y contribuir al proceso de recuperación.
Una alianza que el Gobierno considera clave
Al finalizar su mensaje, De La Espriella destacó la importancia de fortalecer la relación entre Bogotá y Washington en medio de la emergencia.
“Hoy, más que nunca, la alianza entre Colombia y Estados Unidos es un imperativo para la reconstrucción de nuestra amada nación”, manifestó.
El presidente colombiano también informó que durante la jornada sostuvo comunicación con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, a quien agradeció la ayuda humanitaria y el envío de equipos de rescate para apoyar a Colombia.
Mientras continúan las labores de atención a las víctimas, el Gobierno busca combinar la ayuda internacional con medidas económicas que permitan acelerar la recuperación de las regiones afectadas y evitar que el terremoto termine profundizando la crisis de miles de familias y empresas.










