Un fuerte aguacero acompañado de intensas ráfagas de viento provocó una emergencia este jueves en Aguada de Pablo, corregimiento de Sabanalarga, Atlántico, donde varias familias resultaron afectadas por los daños ocasionados por el fenómeno natural.
La fuerza del vendaval provocó el destechamiento de viviendas y daños en algunas estructuras. En varios sectores también se reportó la caída de árboles, algunos de los cuales terminaron bloqueando vías y generando condiciones de riesgo para la comunidad.
La situación empeoró por el ingreso de agua a diferentes viviendas, afectando muebles, electrodomésticos y otros enseres de familias que ahora requieren atención.
Videos e imágenes compartidos desde el corregimiento muestran calles afectadas, árboles derribados y viviendas que sufrieron daños durante el paso del fuerte sistema de lluvias y vientos.
Ante la emergencia, habitantes de Aguada de Pablo hicieron un llamado urgente a la Alcaldía de Sabanalarga, Gestión del Riesgo y organismos de socorro para que hagan presencia en la zona, realicen un censo de damnificados y comiencen cuanto antes las labores de limpieza y recuperación.

La comunidad también pidió ayudas humanitarias para las familias que perdieron parte de sus pertenencias y requieren elementos básicos para enfrentar las consecuencias del vendaval.
Mientras se mantiene la alerta por posibles nuevas lluvias, se recomienda a los habitantes extremar las medidas de precaución, especialmente ante la posibilidad de nuevas ráfagas de viento y tormentas.
La emergencia vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de una respuesta rápida de las autoridades ante los fenómenos climáticos que afectan a las comunidades del Atlántico.









