El voto del Centro Democrático a favor de autorizar la salida del país del expresidente Gustavo Petro generó cuestionamientos y abrió un nuevo frente de debate político. La colectividad salió a explicar su decisión y aseguró que el respaldo a la autorización no significa, en ningún caso, un acercamiento con el exmandatario.
El partido sostuvo que mantiene su postura de oposición y control político frente a Petro, pero defendió haber participado en la decisión bajo condiciones específicas para evitar que el permiso se convirtiera en una autorización abierta o sin controles.
“No cambiamos de posición frente a Petro: impusimos condiciones”, aseguró el Centro Democrático en un pronunciamiento divulgado a través de sus redes sociales.
Según la colectividad, una de las condiciones establece que el expresidente deberá informar las fechas y los destinos de sus viajes, permitiendo que exista seguimiento sobre sus desplazamientos mientras permanezca vigente la autorización.
El partido también advirtió que el permiso no sería inmodificable y que, si cambian las circunstancias jurídicas, las condiciones o el alcance de la autorización, el Congreso podría revisar el asunto dentro de sus competencias.

La explicación llega después de que el voto generara críticas entre sectores de la oposición, algunos de los cuales cuestionaron que una colectividad abiertamente crítica de Petro terminara respaldando la autorización solicitada por el exmandatario.
El Centro Democrático respondió que una cosa es ejercer oposición política y otra impedir que se apliquen los mecanismos institucionales establecidos para este tipo de situaciones.
La colectividad recordó además que otros expresidentes, entre ellos Ernesto Samper, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque, acudieron en diferentes momentos al Congreso en asuntos relacionados con autorizaciones para salir del país.
“Esto no es defender a Petro. Es hacer oposición dentro de la Constitución”, sostuvo el partido.
La controversia, sin embargo, deja una lectura política inevitable: el Centro Democrático deberá explicar ante sus propios sectores y ante sus electores por qué decidió acompañar una solicitud presentada por uno de sus principales adversarios políticos.
Mientras tanto, la colectividad insiste en que su voto no constituye ningún cambio de rumbo y que continuará ejerciendo oposición frente a Petro, al tiempo que sostiene que cualquier investigación o eventual responsabilidad contra el expresidente debe avanzar por los canales institucionales correspondientes.










