Según el ente acusador, las dos muertes que se dieron durante la denominada ‘narco-fiesta’ el pasado 24 de octubre en el municipio de Puerto Colombia, área metropolitana de Barranquilla, se abrían asesinado entre sí durante el enfrentamiento, sin embargo, la Fiscalía segura que continúa con la investigación.
De esta manera, para las autoridades se llega a la primera conclusión de la investigación frente al sonado caso, lo que ha motiviado a que la Fiscalía General de la Nación pida la preclusión de esta línea del proceso, pero no quiere decir que el proceso quedó cerrado.
La Fiscalía General de la Nación dio a conocer este martes que solo lo que pretenden precluir es la línea investigativa por los asesinatos de Jonathan José Ospino Illera, de 21 años, y Rubén Ricardo Galea, un escolta de otra persona que se encontraba en la fiesta, pero que las pesquisas por temas que tienen que ver con narcotráfico, bandas y finanzas criminales avanzan a toda marcha justamente buscando que haya capturas en los próximos días.
Por lo menos es lo que explicó este miércoles Justino Hernández, Director Seccional de Fiscalía en el Atlántico. “El caso no se ha cerrado porque tiene diferentes líneas investigativas”.
Cabe recordar que las víctimas identificadas como Jonathan Ospino, de 21 años de edad, y Roy Galea, un escolta que se encontraba acompañando a otra persona, quienes estuvieron implicadas en un intercambio de disparos, lo que fue comprobado por el ente investigador gracias a las fotos, videos y testimonios de los presentes.
“Es una causal de ausencia de responsabilidad por actuar en legítima defensa”, subraya la Fiscalía.
La investigación que sigue en curso es la relacionada con posibles actos de narcotráfico y estructuras criminales organizadas.







