La Policía Metropolitana de Barranquilla informó que por la muerte del pequeño Adolfo, un juez, ante solicitud de la Fiscalía de Soledad, dictó orden de captura contra Sabel Beleño Muñoz, expareja de su mamá, quien la noche del 2 de diciembre pasado fue señalado de darle una Pony al menor que le produjo convulsiones y tuvo que ser llevado de urgencia a una clínica.
Por su grave estado lo remitieron a la Clínica Adelita de Char donde murió dos días después.
A un mes de la tragedia, doña Araceli Romero no entiende por qué hubo “tanta protección” para el sospechoso Beleño Muñoz.
La mujer reprochó el actuar de la Fiscalía, cuando lo condujeron a la URI de Soledad, pero a las pocas horas lo dejaron libre.
Desde un comienzo, los testimonios del pequeño Héctor y de un vecinito revelaron que cuando el hoy fugitivo Beleño Muñoz les ofreció la Pony, le echó una sustancia que, para ellos, se asemejaba a la miel de abeja y a la pimienta, después retó a los tres hermanos a que le daba 2.000 pesos al que terminara más rápido.
Una vecina le informó a la familia que cuando el niño tomó el refresco y comenzó a convulionar.
Por eso, la abuela Romero no duda de que Beleño quiso matar a los tres hermanos.
El pasado lunes se cumplió un mes de la tragedia, por lo cual la mujer pide “justicia” y que sobre el hombre recaiga todo el peso de la “ley”.







