La controversia sobre el estado del sistema de salud en Colombia sigue escalando. El actual ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, lanzó fuertes críticas en la red social X contra la administración anterior, señalando que no hizo nada para evitar el colapso del sistema y acusando a sus predecesores de haber ignorado la crisis de las EPS.
“Los que hoy nos acusan de acabar con el sistema de salud, ¿por qué, cuando tuvieron el poder de cambiarlo, no hicieron nada para evitar su colapso? Denunciaban la quiebra del sector, advertían sobre las deudas impagables y los patrimonios negativos de las EPS, y hasta exigían la intervención inmediata del Estado. Hoy, una década después, en lugar de reconocer la crisis que ellos mismos señalaron, defienden a las EPS y atacan los cambios que el país necesita. Nosotros no vamos a dar la espalda a la gente. Vamos a seguir trabajando por un sistema de salud con dignidad”, escribió Jaramillo.
Ante estas declaraciones, el exministro de Salud Fernando Ruiz Gómez salió al paso y defendió su gestión, destacando que su administración realizó la mayor operación de rescate financiero en la historia del sistema de salud colombiano.
“Decir que no se hizo nada en salud es desconocer los esfuerzos que logramos para salvar financieramente el sistema. Invertimos más de 7 billones de pesos a través del Acuerdo de Punto Final para cubrir deudas y garantizar la estabilidad del sector. Además, destinamos 500.000 millones de pesos para proteger a los hospitales públicos”, respondió Ruiz.
El exministro también resaltó que su administración garantizó las cotizaciones al sistema de salud de 2.5 millones de colombianos que perdieron el empleo durante la pandemia, asegurando su protección dentro del régimen contributivo.
Asimismo, defendió las inversiones en infraestructura y equipos médicos, como la construcción y adecuación de 15 unidades de cuidado intensivo en zonas apartadas en solo ocho meses, además de la adquisición de más de 8.000 ventiladores para fortalecer la capacidad hospitalaria.
Ruiz también recordó que bajo su liderazgo se garantizó la afiliación de casi un millón de migrantes irregulares al sistema de salud, evitando el colapso de los hospitales públicos en las zonas de frontera.
“El país conoce el esfuerzo que realizamos en condiciones extremadamente difíciles. No se puede borrar la historia con un trino”, concluyó el exministro.
El cruce de declaraciones evidencia la fuerte disputa entre la administración actual y la anterior sobre el rumbo del sistema de salud en Colombia, en un contexto en el que el gobierno de Jaramillo impulsa cambios estructurales que han generado amplio debate.