La iniciativa legislativa que buscaba regular la eutanasia en Colombia no logró ser aprobada en la Cámara de Representantes, tras quedarse a solo cuatro votos de la mayoría calificada requerida. Aunque el proyecto obtuvo 90 votos a favor y 42 en contra, no alcanzó los 94 necesarios para su aprobación, debido a que se trataba de una ley estatutaria que regula un derecho fundamental.
El representante Juan Carlos Losada, autor de la propuesta, lamentó el resultado y recordó que esta es la décimo séptima vez en los últimos 27 años que un proyecto de este tipo se hunde en el Congreso, a pesar de los reiterados llamados de la Corte Constitucional para su regulación.
“La Corte Constitucional ha exhortado al Congreso en múltiples ocasiones para que legisle sobre la eutanasia en Colombia. En los últimos años, ha emitido siete sentencias instando al Congreso a establecer una regulación clara sobre este procedimiento. Sin embargo, la Cámara de Representantes ha frustrado nuevamente esta iniciativa, y de la manera más dolorosa: ganamos el debate, pero nos faltaron cuatro votos para alcanzar la mayoría requerida”, expresó Losada.
El congresista destacó que esta vez estuvieron más cerca que nunca de lograr la aprobación, pero que la inasistencia de algunos representantes terminó siendo determinante en el resultado. “En los últimos 27 años, 16 o 17 proyectos similares han fracasado. De esos, siete han sido de mi autoría. En los últimos siete años no hemos logrado las mayorías necesarias, pero esta vez duele más porque estuvimos a punto de lograrlo”, agregó.
La propuesta legislativa incorporaba varios de los principios que la Corte Constitucional ha señalado en sus fallos, estableciendo lineamientos claros sobre la aplicación de la eutanasia para quienes consideren que su vida ha dejado de ser digna.
Entre los puntos clave del proyecto se encontraba la regulación de la voluntad anticipada, permitiendo que cualquier ciudadano dejara constancia de su deseo de acceder a la eutanasia en caso de no poder manifestarlo autónomamente en el futuro. Asimismo, se proponía la creación de una red de apoyo legal, conformada por personas que respaldaran la decisión del paciente durante el proceso.
Otro aspecto fundamental era el consentimiento sustituto, que facultaba a los familiares para tomar la decisión en caso de que el paciente no pudiera hacerlo. Además, se establecían tiempos específicos para que las entidades de salud respondieran y tramitaran las solicitudes, garantizando el derecho a la objeción de conciencia para los médicos, pero no para las instituciones.
Pese a este nuevo revés, Losada anunció que presentará nuevamente el proyecto, convencido de que cada persona tiene el derecho de decidir sobre su vida y su dignidad. “Volveremos a insistir, porque este es un derecho fundamental”, concluyó.