China liberó camas en hospitales para evitar que estos queden sumergidos por una ola de casos ómicron, que ya ha provocado el confinamiento de decenas de millones de personas.
El ministerio de Salud informó de 3.290 nuevos casos de covid-19, de los cuales 11 graves, repartidos en unas veinte provincias. Supone una cifra en baja respecto a la del martes.
Varios confinamientos ya han sido decretados, en especial en la provincia de Jilin (noreste), donde se ha registrado la mayor parte de los casos, y en la metrópolis tecnológica de Shenzhen (sud), con 17,5 millones de habitantes.
Aunque estas cifras son muy bajas comparadas con varios países del extranjero, son altas para China, donde las autoridades adoptan una estrategia de “cero covid” cuyo objetivo es limitar al máximo los nuevos casos.
Estos confinamientos localizados, estas cuarentenas y el intenso rastreo de los desplazamientos, han permitido proteger a la población. La última muerte por covid oficialmente registrada data de principios de 2021.
Por su parte, Hong Kong se ha visto golpeada en los últimos meses por un mortal brote del coronavirus que desbordó su sistema de salud y provocó una ola de muertes, en especial entre la población anciana que se ha negado a vacunarse.
En los últimos tres meses, desde la aparición de la contagiosa variante ómicron, la ciudad ha registrado casi un millón de infecciones y 4.600 muertes.
La jefa del gobierno local, Carrie Lam, reconoció la situación en conferencia de prensa y aseguró que próximamente llegarán dos embarques de ataúdes procedentes de China continental.