Una madre en Florencio Varela, Argentina, vivió momentos de angustia cuando descubrió que a su bebé de cuatro meses le habían dejado incrustada la aguja de una inyección tras recibir sus vacunas en un centro de salud.
Según relató la mujer, tras la aplicación de las dosis, el llanto del pequeño no cesaba. Preocupada, decidió revisar la zona donde le habían colocado la vacuna y, al retirar la curita, se encontró con la aguja aún clavada en la pierna de su hijo.
“Al principio pensé que era una reacción normal post-vacunación, pero el llanto era inconsolable. Cuando le quité la curita, vi la aguja dentro de su pierna. No lo podía creer”, declaró la madre al medio Todo Noticias.
De inmediato, la mujer regresó al centro de salud para exigir explicaciones y atención médica para su bebé. Allí, el personal de salud intentó calmarla asegurándole que las agujas eran estériles y que no había riesgo de infección. Sin embargo, la madre, indignada por la grave negligencia, dejó asentada la queja por escrito y contactó a la Policía para denunciar lo sucedido.
Las autoridades sanitarias locales aún no se han pronunciado sobre el caso, mientras que la madre exige que se investigue y se tomen medidas para evitar que otros niños pasen por una situación similar.