Christopher Hawley, un joven de 22 años que celebraba su graduación en el parque de atracciones Six Flags Magic Mountain, en California, murió al día siguiente de montar en la montaña rusa X2, tras experimentar un fuerte dolor de cabeza y perder el conocimiento.
Según su familia, Hawley era una persona saludable y amante de la adrenalina. Sin embargo, después de bajar del juego, comentó que se sentía mareado y tenía un intenso dolor de cabeza. Poco después, colapsó y fue atendido por el personal médico del parque antes de ser trasladado a un hospital cercano.
Los médicos informaron que el joven sufrió una hemorragia cerebral grave y, tras varias horas de evaluación, falleció. La familia sostiene que su muerte fue causada por la fuerza extrema de la montaña rusa y ha interpuesto una demanda contra Six Flags Magic Mountain, exigiendo una compensación de 10 millones de dólares.
Argumentan que la atracción tiene defectos en su diseño y carece de advertencias adecuadas sobre posibles riesgos. “El recorrido de X2 fue extremadamente brusco y sacudió a los pasajeros como muñecos de trapo”, declararon al Los Angeles Times.
X2 es una de las montañas rusas más extremas del parque y se describe como una atracción de “quinta dimensión”, donde los asientos giran 360 grados mientras el tren avanza a una velocidad de hasta 122 km/h. A pesar de reportes previos de lesiones, la atracción continúa operando.