El periodista Carlos Antonio Vélez reveló detalles exclusivos sobre la razón detrás de la escasa rotación de jugadores en el partido entre Colombia y Paraguay, que terminó con un empate y una nueva pérdida de puntos en condición de local por la fecha 14 de las eliminatorias sudamericanas al Mundial de 2026.
Según Vélez, el director técnico Néstor Lorenzo había planeado realizar cambios durante el entretiempo del encuentro, pero se encontró con una fuerte oposición dentro del vestuario. “Lorenzo sí quiso hacer cambios en el entretiempo, pero le hicieron pataleta”, indicó el periodista en su columna Palabras Mayores.
El cambio más significativo habría sido la inclusión de Juan Fernando Quintero, pero debido a que el cuerpo médico advirtió sobre su alto porcentaje de grasa corporal, no fue utilizado, generando controversia. Vélez también cuestionó por qué Quintero fue llevado al banco si no estaba en condiciones para competir.
En cuanto a los jugadores que ingresaron en la segunda parte, Yerry Mina y Jáminton Campaz reemplazaron a Jhon Arias y James Rodríguez, respectivamente, sin mayores explicaciones de la estrategia de Lorenzo. El periodista también mencionó que un jugador específico habría reprobado la decisión del técnico, pero que aún está investigando para confirmar su identidad.
Vélez no se detuvo ahí y expresó su molestia sobre la falta de verticalidad de Lorenzo al no imponerse ante la oposición dentro del vestuario, lo que podría haber influido en la decisión final. “La culpa la tiene él porque no ha respetado el buen momento de algunos jugadores”, agregó.
El periodista también cuestionó la exclusión de Marino Hinestroza del partido, sugiriendo que la justificación sobre su estatura era una excusa poco convincente.
“Estamos en eso (averiguar el nombre del jugador involucrado). Estoy en el Sherlock Holmes”, concluyó Vélez, dejando abierta la posibilidad de revelar más detalles en el futuro.
La situación interna de la selección se suma a la creciente presión sobre Néstor Lorenzo tras los últimos resultados negativos, generando más interrogantes sobre la convivencia y la toma de decisiones dentro del grupo.