Por: Yasher Bolívar Pérez
Los Boston Celtics han sido vendidos por 6.100 millones de dólares, la cantidad más alta jamás pagada por una franquicia en el deporte de Estados Unidos. El equipo pasa de manos de la familia Grousbeck a Bill Chilshom, fundador del grupo de inversiones Symphony Technology Group. La cifra supera el récord anterior de los Washington Commanders de la NFL, vendidos por 6.050 millones en 2023.
Los Grousbeck, propietarios de los Celtics desde 2002, adquirieron la franquicia por 360 millones de dólares y lograron dos campeonatos de la NBA en su mandato. Ahora, Chilshom hereda un equipo en la cima deportiva, actual campeón de la NBA y con aspiraciones de repetir el título este año. Sin embargo, la plantilla enfrenta un gran reto financiero al estar 50 millones de dólares por encima del límite salarial para la próxima temporada.
Esta venta refleja el crecimiento exponencial del valor de las franquicias de la NBA. En los últimos años, se han producido ventas multimillonarias como la de los Phoenix Suns (4.000 millones), los Milwaukee Bucks (3.500 millones) y los Dallas Mavericks (3.500 millones), consolidando el baloncesto como uno de los negocios más lucrativos del deporte mundial.