La rectora del Colegio José Eusebio Caro, Julia García, denunció públicamente una grave situación de abandono y desatención por parte del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) hacia Miguel Castro Ripoll, un joven de 18 años con discapacidad y condiciones de inclusión.
Según García, Miguel, quien ha estado bajo la protección del ICBF desde los 18 meses de edad, ha sido recientemente abandonado por su hogar sustituto y se encuentra ahora en la calle, sin ningún tipo de apoyo estatal adecuado.
La situación de Miguel es alarmante. A pesar de las múltiples gestiones realizadas por la Institución Educativa Distrital José Eusebio Caro, el ICBF ha desatendido sus necesidades. El joven, quien presenta movilidad reducida y posibles trastornos psicológicos, ha sido hospitalizado en varias ocasiones debido a crisis y ha sido recluido en centros psiquiátricos como única solución, sin tener en cuenta sus derechos básicos como el acceso a la educación y a una vida social digna.
El comunicado de la institución educativa resalta la falta de diagnóstico adecuado por parte del ICBF, que incluso omitió reportar el posible trastorno bipolar de Miguel al momento de su matrícula en 2023. A pesar de ser un joven bien estudiante y con muchas ganas de graduarse, la falta de apoyo ha llevado a que ahora esté durmiendo en lugares temporales y recibiendo ayuda de compañeros para conseguir alimento.
El ICBF, en lugar de brindar atención integral, ha dejado al joven en una situación de vulnerabilidad extrema, mientras que otras instituciones como la policía de infancia y la Defensoría del Pueblo han mostrado una preocupante falta de acción frente a la situación.
Ante este panorama, las directivas del colegio exigen al ICBF que asuma su responsabilidad y proporcione atención especializada a Miguel, garantizando su derecho a tener techo, comida y apoyo emocional. Además, piden que se investigue y sancione a los funcionarios responsables de la desatención, y se tomen medidas urgentes para evitar que situaciones similares afecten a otros niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
“No podemos permitir que la desatención y la falta de humanidad se conviertan en una costumbre en el trato hacia los niños y jóvenes vulnerables de nuestro país”, enfatizó la rectora Julia García, haciendo un llamado a la opinión pública y las autoridades para que actúen con urgencia.
¡Exigimos justicia y protección para Miguel y para todos los jóvenes en situación de vulnerabilidad!