El Ministerio de Agricultura firmó una resolución que le otorgaría facultades para vigilar, controlar e incluso cerrar a los gremios del sector agrícola, generando gran preocupación en productores, asociaciones campesinas y grandes industrias.
La medida contempla que el Ministerio pueda solicitar documentos, información financiera, estatutos y realizar visitas de inspección a todo tipo de organizaciones, desde pequeñas asociaciones hasta grandes federaciones de productores.
Además, el ente ministerial tendría el poder de desplegar acciones de advertencia y prevención, así como imponer medidas sancionatorias. Dentro de estas facultades se incluye la posibilidad de intervenir administrativamente las organizaciones, lo que podría derivar en la remoción de sus administradores y un cambio temporal de dirección si se detectan irregularidades graves.
Esta resolución ha generado rechazo en el sector, pues algunos gremios consideran que el Ministerio de Agricultura estaría asumiendo funciones de superintendencia sin contar con el marco legal para ello. La incertidumbre crece en medio de un contexto en el que asociaciones campesinas y productores buscan seguridad jurídica y estabilidad en sus operaciones.