El descubrimiento se dio en San Jacinto Bolívar, en el marco de un programa de investigación (Código 70531) del Semillero de artrópodos NEOPTERA, de la Uniatlántico, financiado por el Ministerio de Ciencias, Tecnología e Innovación, mediante la convocatoria 52-2019 de Programas Conectando Conocimientos.
Este importante hallazgo amplía el conocimiento sobre la biodiversidad del país y resalta la importancia de la conservación de los ecosistemas tropicales.
El descubrimiento de una nueva especie de araña en el Caribe colombiano, fruto de años de investigación y colaboración entre diversos investigadores, resalta la riqueza biológica de la región y la importancia de la conservación.
“El hallazgo se originó en 2019 tras un encuentro casual con la especie en San Jacinto, Bolívar, un evento inusual, ya que hasta ese momento solo se había descrito una especie de este grupo en Colombia, ubicada en Cúcuta, Norte de Santander”, señaló Luis Osorio, estudiante de Biología, líder de la investigación e integrante del Semillero NEOPTERA y del equipo investigador del programa, quien inició el proyecto con la esperanza de encontrar más ejemplares. Sin embargo, durante los primeros años, la mayoría de los especímenes recolectados eran hembras, lo que representó un desafío.
Ante la dificultad para encontrar machos, el investigador y su equipo ampliaron su búsqueda por distintas zonas del Caribe colombiano. Durante los muestreos, con la ayuda de la estudiante Valeria Rodríguez, Luis logró recopilar información sobre la ecología estas especies hasta entonces desconocidas. No obstante, la búsqueda de machos seguía siendo un reto.
“Fue durante una jornada de laboratorio, al regresar a casa, que descubrí la publicación, en redes sociales, de una hembra de esta especie por parte de Léiner Suárez Martínez, egresado de la Universidad de Córdoba. Tras contactarlo, me informó que él y sus colegas habían colectado varios machos, los cuales amablemente me facilitaron sin ningún interés”, indicó Osorio.
Para garantizar un estudio detallado, se incorporaron a la investigación especialistas como la aracnóloga Danniella Sherwood, en Londres y el profesor Robin Casallas, de la Universidad del Norte, quienes realizaron análisis microscópicos esenciales para describir las estructuras sexuales de la especie.
“Mi papel en este trabajo como taxónoma experimentada de migalomorfas, fue guía en la descripción de esta nueva especie, que pertenece a un linaje muy diverso de arañas de trampilla. Uno de los aspectos gratificantes del trabajo es la capacidad de orientar a estudiantes en áreas especializadas de la ciencia, para ayudar a construir la futura base de conocimientos. La descripción de la especie Actinopus embera muestra que aún hay mucho por descubrir sobre la biodiversidad colombiana”, expresó Danniella Sherwood, Investigadora de la Asociación de Investigación en Aracnología en Reino Unido.
Por su parte, el docente Casallas indicó que esta especie “se caracteriza porque hace nidos que parecen cuevas con aperturas y las abren cuando cualquier insecto camina alrededor de la cueva automáticamente los capturan en una emboscada”.
El investigador Luis Quijano Cuervo, coautor del artículo investigativo y director de tesis de Luis Osorio, afirmó que “esta observación fue acertada ya que efectivamente se trataba de una especie nueva, la cual pertenece a un grupo de arañas muy crípticas y bastante interesantes debido a sus hábitos ecológicos. Como siguiente paso a la publicación de la descripción de la especie, actualmente nos encontramos trabajando en entender algunos atributos ecológicos de la especie también como parte de su tesis para obtener el título de Biólogo”.
La importancia de la especie en la biodiversidad
El hallazgo de la Actinopus embera no solo representa una nueva especie para la ciencia, sino que también aporta información clave sobre su historia natural, obtenida tras años de dedicación y trabajo de campo.
La especie fue nombrada por Luis Osorio y colaboradores en honor a la comunidad indígena Emberá, reconociendo su lucha por la preservación de su territorio frente al conflicto armado.
Esta araña presenta características únicas que la diferencian de otras especies registradas en la región. Los investigadores destacan que su morfología, comportamiento y hábitat sugieren una adaptación particular a las condiciones del Caribe colombiano.
“Es un depredador que mantiene a raya a otros insectos y artrópodos en general, además de eso es una araña que está asociada a un tipo de suelo y a unos tipos de micro hábitats en zonas de bosques que están bien conservadas, por tanto es una araña que posiblemente a partir de próximos estudios y de conocer más sobre su ecología nos puede estar indicando sobre la calidad y el estado de conservación en que se encuentra un ecosistema, en este caso los fragmentos de bosques secos”, puntualizó Neis Martínez, coordinador del Semillero de Investigación NEOPTERA, coordinador del programa de investigación y también vinculado al Grupo de Investigación Biodiversidad del Caribe colombiano.
Además, Luis Felipe Bustamante, biólogo egresado de la Universidad del Atlántico, obtuvo imágenes de alta resolución que revelaron la presencia de diminutos ácaros asociados a una de las hembras. Su identificación fue posible gracias a la colaboración de Roberto Miranda e Ingrid Murgas, investigadores del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud en Panamá.
La Universidad del Atlántico resalta el compromiso de sus estudiantes con la investigación científica y la conservación del medio ambiente. Este hallazgo refuerza la necesidad de continuar explorando y protegiendo los ecosistemas del Caribe colombiano, que albergan una riqueza biológica aún por descubrir.