El Atlántico se reinventa como un destino donde la fe se funde con la diversidad turística, invitando a locales y visitantes a vivir experiencias inolvidables durante la Semana Santa y a lo largo de todas las estaciones.
En un territorio rico en tradiciones, el departamento despliega una oferta turística integral que abarca desde playas y deportes náuticos hasta rutas culturales y ecoturismo, consolidándose como un punto de encuentro para el turismo durante todo el año.
Con motivo de la Semana Santa, la Ruta de la Fe se posiciona como el eje que une la espiritualidad con el disfrute de los bellos paisajes atlanticenses, ofreciendo actividades religiosas y culturales que invitan a la reflexión y al encuentro.
La modernización de infraestructuras y la apuesta por la conectividad han permitido transformar espacios emblemáticos, potenciando tanto la experiencia turística de sol y playa como la tradición de las procesiones y actos litúrgicos que caracterizan la Semana Santa.
Los esfuerzos en el desarrollo turístico se reflejan en la organización de destinos de alta calidad, donde el ecoturismo y los deportes acuáticos conviven en armonía, abriendo la puerta a aventuras en el mar Caribe y paseos por reservas naturales de inigualable belleza.
“El turismo en el Atlántico es mucho más que un motor económico; es la expresión de nuestra identidad y el reflejo de una visión de futuro. Hemos demostrado que la inversión en infraestructura, el fortalecimiento de los servicios públicos y la promoción de nuestras tradiciones se traducen en un crecimiento sostenible y en la consolidación de nuestro territorio como destino de clase mundial”, aseguró el gobernador Eduardo Verano.
Durante esta Semana Santa, la Ruta de la Fe recorre 150 parroquias para llevar a los fieles y visitantes a compartir momentos de recogimiento, procesiones y actos de caridad que enaltecen la espiritualidad y la cultura regional.
“Invitamos a todos a ser parte de esta experiencia única, donde la Ruta de la Fe y los destinos turísticos del Atlántico se unen para transformar la Semana Santa en una celebración de tradición, innovación y pasión por el descubrimiento”, manifestó la secretaria de Desarrollo Económico, Marisabella Romero.
RECORRE EL ATLÁNTICO
Uno de los destinos recomendados son las joyas costeras que hacen del Atlántico un paraíso playero. Destacan las playas del Country, en Puerto Colombia; En Juan de Acosta, Santa Verónica y Punta Astilleros, la playa rural más linda de Colombia, donde la arena y el mar invitan a relajarse, disfrutar del sol y deleitarse con atardeceres inolvidables. Cada una ofrece, además, espacios para convivir en familia y saborear la brisa marina.
Si buscas emociones y contacto directo con el mar, el Atlántico es el escenario perfecto para practicar deportes náuticos. En Náutica Salinas del Rey (Tubará), podrás experimentar el windsurf, kitesurf, paddle surf y esquí acuático en condiciones ideales. Estos espacios, reconocidos por su seguridad y belleza natural, ofrecen experiencias tanto para principiantes como para expertos.
La ruta gastronómica del Atlántico es un deleite para el paladar. Degustar los sabores locales es una experiencia recomendada, especialmente, en el centro gastronómico internacional ‘Muelle 1888’ y próximamente el Mercado Sazón Atlántico en Puerto Colombia. Los corredores gastronómicos del departamento son una alternativa con mucho sabor, estos están ubicados en los municipios de Baranoa, Luruaco y Ponedera donde las recetas tradicionales se fusionan con propuestas innovadoras que resaltan la riqueza culinaria y la diversidad cultural del Caribe colombiano.
El departamento cuenta con 10.308 hectáreas de bosque seco tropical, condiciones naturales que lo hacen un territorio atractivo para contemplar la naturaleza. Además, tiene ocho reservas naturales en las que se protegen especie nativas como el mono tití cabeciblanco y en donde se pueden desarrollar actividades de avistamiento de aves.
Para los amantes de la naturaleza y la aventura sostenible, las reservas naturales del Atlántico son paradas obligatorias. Explora el sendero ecoturístico Chorro de San Luis (Tubará), la Reserva Natural de Luriza (Usiacurí), la Reserva Natural Palmar del Tití (Luruaco y Piojó), la Reserva Natural Los Charcones (Piojó), el Petroglifo Mokaná (Juan de Acosta) y el Parque Nacional Isla Salamanca, donde el bosque seco tropical y la biodiversidad local se convierten en el escenario perfecto para el senderismo, el avistamiento de aves y la reconexión con el medio ambiente, ofreciendo una experiencia ecológica y enriquecedora.
RUTA DE LA FE
Las actividades religiosas se entrelazan con espacios culturales, donde escenificaciones, vigilias y celebraciones eucarísticas se presentan en escenarios que realzan la historia y tradición del Atlántico al crear un ambiente de profundo significado y pertenencia.
La sinergia entre la infraestructura turística y la programación religiosa garantiza una experiencia segura y de primer nivel, en la que se refuerza el compromiso del gobierno departamental con el desarrollo sostenible y la promoción de la fe y el turismo.
El Domingo de Ramos inaugura la Semana Santa con la emblemática procesión de Jesús del Triunfo en Sabanalarga y una solemne eucaristía en la plaza principal. El Jueves Santo da paso al triduo pascual a través de la misa vespertina de la Cena del Señor, en la que se rememora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
El Viernes Santo, día de conmemoración del sacrificio, se realizan los tradicionales viacrucis en diversos puntos del Atlántico, destacándose las celebraciones en Usiacurí y Sabanalarga. El sábado, en un ambiente de recogimiento, los fieles se congregan en la vigilia pascual para preparar sus corazones hacia la gran celebración dominical.
Finalmente, el domingo se vive la resurrección del Señor y la Pascua, mientras en Soledad y Puerto Colombia se programan eventos especiales como el Santo Viacrucis, la celebración de la pasión y la adoración de la Santa Cruz, acompañados por el emotivo sermón de las siete palabras.