La captura de un funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) en Neiva abrió un nuevo frente de preocupación sobre la seguridad de la información clasificada del Estado colombiano. El hombre es señalado de haber extraído una copia espejo del Sistema de Información de Inteligencia y Contrainteligencia (SICC), una plataforma que almacena datos reservados relacionados con asuntos de seguridad nacional.
El capturado fue identificado como Carlos Andrés Oyola Tovar, ingeniero de sistemas que trabajaba en el área de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) de la DNI. Su detención se produjo en Neiva, durante un operativo en el que participaron unidades del Gaula Militar de la Novena Brigada y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía.
De acuerdo con la información conocida, los investigadores llevaban más de un mes siguiendo sus movimientos hasta ubicarlo en inmediaciones de un centro asistencial de la capital del Huila.
Una copia de información altamente reservada
El principal elemento de la investigación es la presunta extracción de una copia espejo del SICC, sistema que concentra información recopilada por los organismos de inteligencia y contrainteligencia del país.
Según las versiones conocidas, Oyola habría almacenado esa información en un computador personal, pese a que el acceso al contenido completo de la plataforma estaría restringido a un grupo reducido de altos funcionarios del Estado.

Los archivos podrían contener información relacionada con políticos, empresarios, periodistas, líderes sociales y personas que han sido objeto de labores de inteligencia. Sin embargo, todavía no se ha establecido oficialmente qué información habría sido extraída ni si llegó a manos de terceros.
El supuesto robo del computador
Otro aspecto bajo investigación tiene que ver con la explicación que habría entregado el funcionario cuando comenzaron las indagaciones.
Según la reconstrucción publicada sobre el caso, Oyola habría manifestado que delincuentes ingresaron a su vivienda y se llevaron un computador que contenía información relacionada con la DNI, incluidos archivos, fuentes y accesos institucionales.
Esta versión está siendo examinada por los investigadores para determinar si efectivamente ocurrió el hurto y qué información estaba almacenada en el equipo.
También trascendió que el funcionario habría presentado cuatro incapacidades médicas entre julio y octubre de 2026, período durante el cual habría dejado de asistir a sus labores. La autenticidad de esos documentos también fue cuestionada en las versiones conocidas.
Los delitos que aparecen en la investigación
La orden de captura estaría relacionada con presuntas conductas como concierto para delinquir, espionaje, acceso abusivo a sistemas informáticos, constreñimiento electoral y filtración de información de seguridad nacional.
Adicionalmente, otras publicaciones han mencionado posibles ataques informáticos contra instituciones como la Fiscalía General de la Nación y la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), hechos que también deberán ser esclarecidos dentro de las investigaciones.
La trayectoria del funcionario incluye su paso por la DNI durante el Gobierno de Gustavo Petro. También han circulado versiones sobre supuestos vínculos con personas cercanas al anterior mandatario, relaciones que tendrán que ser verificadas por las autoridades y que, por sí solas, no demuestran participación en las conductas investigadas.
¿Dónde está la copia del sistema de inteligencia?
La captura deja varias preguntas pendientes: ¿el computador que contenía la supuesta copia espejo fue recuperado?, ¿existen otras copias de la información?, ¿alguien tuvo acceso a esos archivos?, ¿se produjo alguna filtración?
Hasta ahora no se conoce públicamente una respuesta concluyente sobre el paradero de la presunta copia ni sobre el alcance de la información que habría quedado fuera de los sistemas institucionales.
La Fiscalía deberá establecer cómo se produjo la extracción, si hubo terceros involucrados y qué consecuencias pudo tener para la seguridad nacional.
El caso permanece bajo investigación y Carlos Andrés Oyola Tovar conserva la presunción de inocencia mientras la justicia determina su responsabilidad.










