Por: Yasher Bolívar Pérez
La posible llegada de la familia Díaz al Real Cartagena representa un cambio importante para el futuro de la institución. La adquisición del 95,3 % de las acciones, que actualmente pertenecen a ColombiaGol y Rodrigo Rendón, abre la posibilidad de iniciar una nueva etapa administrativa para el equipo. Se trata de un movimiento que genera expectativa, especialmente por lo que puede significar para la continuidad y el desarrollo del club.
Desde mi punto de vista, este cambio debe entenderse como una oportunidad para fortalecer el proyecto deportivo del Real Cartagena. La llegada de nuevos propietarios, por sí sola, no garantiza mejores resultados, pero sí puede convertirse en el punto de partida para una administración enfocada en la planificación, la estabilidad y el crecimiento del equipo. Lo importante será que las decisiones estén acompañadas de objetivos claros y acciones concretas.
El acuerdo todavía está pendiente de la firma de los documentos, mientras que la Alcaldía conservará el 4,7 % de las acciones. Por ahora, más que anticipar resultados, corresponde esperar cómo se desarrolla esta transición. La expectativa está puesta en que la familia Díaz pueda aportar una dirección sólida y contribuir al fortalecimiento del Real Cartagena.










