Durante su visita a Madrid, el ministro aseguró que el inmueble se encuentra en condiciones deficientes y que requiere una inversión considerable. Señaló al exembajador Eduardo Ávila Navarrete por el estado de la propiedad.
El canciller colombiano, Omar Bula, anunció que el Gobierno intervendrá la residencia de la Embajada de Colombia en España para realizar reparaciones, luego de encontrar, según sus declaraciones, un inmueble con importantes signos de deterioro.
El pronunciamiento lo hizo durante un recorrido por la propiedad, ubicada en el distrito de Chamberí, en Madrid, donde el funcionario mostró algunos de los daños que, a su juicio, requieren atención urgente.
«Estamos en la residencia de la Embajada de Colombia en Madrid, que es patrimonio de la ciudad de Madrid, una cosa espectacular, con unos salones dignos de cualquier jefe de Estado, pero desafortunadamente hay que arreglarla, la dejaron en un estado lamentable», manifestó el ministro.
Bula también mostró las condiciones de los pisos y señaló que su recuperación representará un gasto considerable para el Estado. «Mire estos pisos cómo quedaron, esto es muy costoso. Hay que invertir acá», agregó.
El jefe de la diplomacia colombiana atribuyó el deterioro al manejo de la administración anterior y responsabilizó al exembajador Eduardo Ávila Navarrete, designado durante el Gobierno de Gustavo Petro.
«El Estado gastando plata de los contribuyentes colombianos para reparar lo que dañó el Gobierno anterior. A todos lados a donde llego, pasa esto», afirmó Bula.
Carlos Felipe Mejía, a la espera del beneplácito
El Gobierno contempla que la residencia sea ocupada por el excongresista Carlos Felipe Mejía, propuesto para asumir la Embajada de Colombia en España. Sin embargo, su nombramiento todavía está pendiente del beneplácito del Gobierno español.
Por ahora, el canciller anunció la intención de intervenir el inmueble, aunque no entregó detalles sobre el presupuesto de las reparaciones, el cronograma de ejecución ni las dependencias responsables de las obras.
La intervención deberá definir el alcance de los trabajos necesarios para recuperar la residencia diplomática y las condiciones en las que será utilizada por el próximo embajador.










