El dirigente político falleció a los 78 años, en la tarde del domingo 1 de noviembre. Fue guerrillero, firmante del proceso de paz del M-19, candidato presidencial, ministro de Salud, alcalde de Pasto, gobernador de Nariño y senador. Su familia confirmó la noticia y pidió privacidad para su despedida.
Colombia recibió con sorpresa la noticia del fallecimiento de Antonio Navarro Wolff, uno de los personajes que tuvo participación directa en algunos de los episodios más importantes de la historia política reciente del país. El dirigente murió el domingo 1 de noviembre de 2026, a los 78 años, según confirmó su familia mediante un comunicado.
De acuerdo con la información entregada por sus allegados, el fallecimiento ocurrió a las 2:42 de la tarde. Hasta el momento, no se ha divulgado oficialmente la causa de su muerte ni se han entregado detalles médicos sobre sus últimos momentos.
En el comunicado, sus familiares expresaron su dolor por la pérdida y solicitaron que la despedida se realice inicialmente en la intimidad familiar. También anunciaron que posteriormente informarían sobre los actos previstos para acompañarlo en su último recorrido.
La muerte de Navarro Wolff generó reacciones en diferentes sectores políticos, incluidos dirigentes que tuvieron profundas diferencias ideológicas con él, pero que reconocieron su participación en la construcción institucional de Colombia.
De la ingeniería a la militancia en el M-19
Antonio Navarro Wolff nació el 9 de julio de 1948 en Pasto, Nariño. Se formó como ingeniero sanitario en la Universidad del Valle, donde también adelantó estudios de posgrado en Ingeniería Industrial y de Sistemas. Posteriormente viajó a Inglaterra para especializarse en Ingeniería del Medio Ambiente en la Universidad de Loughborough.
Antes de dedicarse plenamente a la actividad política, desarrolló labores académicas y de investigación en la Universidad del Valle.
Su vida tomó otro rumbo durante la década de 1970, cuando se vinculó al Movimiento 19 de Abril (M-19), organización guerrillera que surgió después de las controvertidas elecciones presidenciales de 1970.
Dentro de esa estructura llegó a ocupar posiciones de dirección y se convirtió en uno de sus principales comandantes, junto a Carlos Pizarro León-Gómez.
Su militancia armada estuvo marcada por varios episodios de violencia. Uno de los más graves ocurrió el 23 de mayo de 1985, cuando fue víctima de un atentado con una granada en Cali. La explosión le provocó la pérdida de su pierna izquierda y lesiones que afectaron su capacidad para hablar. Desde entonces utilizó una prótesis.
Participó en la negociación de paz y asumió la candidatura presidencial
Durante el gobierno de Belisario Betancur, Navarro participó en los primeros acercamientos de paz entre el M-19 y el Estado. Aunque esos diálogos fracasaron, posteriormente se convirtió en uno de los protagonistas de las negociaciones que permitieron la desmovilización de esa organización durante el gobierno de Virgilio Barco.
El 9 de marzo de 1990 se firmó el acuerdo de paz que llevó al M-19 a abandonar las armas y convertirse en una organización política legal bajo el nombre de Alianza Democrática M-19.
Sin embargo, pocas semanas después, el proceso sufrió un golpe devastador: Carlos Pizarro, quien había dejado las armas y aspiraba a la Presidencia, fue asesinado el 26 de abril de 1990.
Navarro asumió entonces la candidatura presidencial. En las elecciones de mayo de ese año obtuvo cerca de 740.000 votos y ocupó el tercer lugar, detrás de César Gaviria y Álvaro Gómez Hurtado.
Uno de los tres presidentes de la Constituyente de 1991
Uno de los capítulos más importantes de su trayectoria llegó en 1991, cuando fue elegido copresidente de la Asamblea Nacional Constituyente, junto con Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa Uribe.
Los tres dirigentes representaban distintas corrientes políticas y encabezaron el organismo encargado de redactar la Constitución Política de 1991, que reemplazó la Carta de 1886 y estableció nuevas reglas para la organización del Estado colombiano.
La participación de Navarro en ese proceso tuvo un significado particular: había pasado de comandar una organización guerrillera a ocupar una posición central en la construcción de un nuevo orden constitucional mediante la participación política.

La nueva Constitución fue promulgada el 4 de julio de 1991.
Ministro, alcalde, gobernador y senador
Después de la Constituyente, Navarro continuó su carrera en el servicio público.
Durante el gobierno de César Gaviria fue ministro de Salud, cargo desde el cual participó en la administración de uno de los sectores centrales de la política social del país.
En 1994 volvió a aspirar a la Presidencia de Colombia, aunque no obtuvo una votación que le permitiera disputar los primeros lugares.
Su carrera se trasladó posteriormente al ámbito regional. En 1995 fue elegido alcalde de Pasto, ciudad en la que desarrolló su gestión hasta 1997. Su administración recibió reconocimiento por su desempeño entre los gobiernos de ciudades intermedias.
En 2007 fue elegido gobernador de Nariño para el periodo 2008-2011. Durante su mandato promovió iniciativas de desarrollo regional y participación ciudadana.
También ocupó una posición en la administración distrital de Bogotá como secretario de Gobierno durante el mandato de Gustavo Petro, responsabilidad que dejó en 2012.
En el Congreso fue representante a la Cámara y senador en diferentes periodos. En 2014 regresó al Senado con el aval de la Alianza Verde, colectividad de la que posteriormente fue uno de sus principales dirigentes.
Además, participó en la conformación del Polo Democrático y en los procesos de convergencia política que dieron origen a nuevas alianzas de sectores progresistas y ambientalistas.
Una vida marcada por la guerra y la política
La historia personal de Antonio Navarro Wolff estuvo atravesada por las consecuencias del conflicto armado colombiano. Sobrevivió a un atentado que le dejó secuelas físicas permanentes, perdió a compañeros de militancia y tuvo que asumir la candidatura presidencial después del asesinato de Carlos Pizarro.
Su trayectoria también estuvo relacionada con uno de los procesos de desmovilización más importantes de la historia contemporánea del país: el paso del M-19 de la lucha armada a la participación política legal.
Su papel en la Constituyente de 1991 y sus posteriores responsabilidades públicas lo mantuvieron durante décadas en el escenario político nacional.
Reacciones tras su fallecimiento
La noticia provocó mensajes de condolencia desde diferentes sectores políticos. Dirigentes de distintas tendencias recordaron su participación en el proceso de paz, su papel en la Asamblea Constituyente y su recorrido por el Congreso y los gobiernos regionales.
El expresidente Álvaro Uribe y el senador Iván Cepeda estuvieron entre las figuras que expresaron públicamente sus mensajes tras conocerse el fallecimiento.
La familia pidió respeto por su privacidad durante el duelo y anunció que entregará información sobre los actos de despedida.
Con su muerte, Colombia pierde a uno de los tres dirigentes que presidieron la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y a un protagonista de la transición del M-19 hacia la vida política legal.











