El proyecto de ley de sometimiento a la justicia, una de las iniciativas del Gobierno de Abelardo De La Espriella, enfrenta una carrera contrarreloj en el Congreso. El Legislativo tiene plazo hasta el próximo 4 de noviembre para completar su aprobación y conciliación.
El Senado ya inició la discusión y aprobó cuatro de los artículos del proyecto, relacionados con la creación de una unidad especial en la Fiscalía, la protección de víctimas de violencia sexual, las inhabilidades para quienes se sometan a la justicia y la prohibición de establecer nuevos beneficios durante el trámite.
Todavía quedan 25 artículos pendientes. Su discusión continuará el martes 3 de noviembre, desde las 9:00 de la mañana, mientras que la plenaria de la Cámara de Representantes tiene previsto iniciar el último debate el lunes 2 de noviembre, día festivo.
Según explicó el senador ponente Hernán Cadavid, la propuesta contempla rebajas de hasta el 50 % de las penas para integrantes de base de las organizaciones criminales y del 30 % para sus cabecillas. Los procesos quedarían bajo competencia de la Fiscalía General de la Nación y no de tribunales especiales.
Cadavid sostiene que se trata de una reforma penal y no de una negociación política con estructuras criminales. También plantea que la iniciativa busca cerrar el marco normativo de la política de paz total impulsada por el anterior Gobierno de Gustavo Petro.
El texto sufrió modificaciones durante su trámite. Entre ellas, quedó establecido que quienes recluten menores de 14 años no podrán acceder a los beneficios contemplados. Además, el periodo para obtener la libertad en casos relacionados con lavado de activos o testaferrato pasó de uno a tres años.
La discusión también enfrenta el volumen de proposiciones presentadas, que rondaría las 320. Estas iniciativas podrían extender los debates y complicar el cumplimiento del calendario legislativo.
Aunque los promotores consideran que el Gobierno cuenta, en principio, con las mayorías necesarias, todavía debe superar las discusiones pendientes y asegurar los acuerdos políticos para sacar adelante la iniciativa. La ausencia de un ministro del Interior en propiedad también aparece como un factor dentro del escenario legislativo.
Por ahora, la aprobación antes del 4 de noviembre sigue siendo una expectativa. El Congreso tendrá pocos días para discutir los artículos restantes, completar los debates y realizar la conciliación del proyecto.









