El mandatario acompañó al presidente de la República, Abelardo de la Espriella, y al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, en el acto de colocación de la primera piedra de las obras de rehabilitación y embellecimiento del Tajamar Occidental.
El proyecto contempla una inversión superior a los $379.000 millones y generará más de 1.500 empleos directos e indirectos.
“El trabajo en equipo genera frutos como estos”, destacó el gobernador Eduardo Verano.
En una ceremonia sencilla, pero cargada de significado histórico para la capital del Atlántico, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella; el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, participaron en el acto de colocación de la primera piedra de las obras de rehabilitación y embellecimiento del Tajamar Occidental, en el canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla.
“Este será el parque lineal más importante de Colombia, porque, además de contribuir a la protección de la desembocadura del río Magdalena en su encuentro con el mar Caribe, en Bocas de Ceniza, generará empleo y dinamizará el turismo”, afirmó el gobernador Eduardo Verano.
El mandatario destacó el valor histórico de esta infraestructura para Barranquilla y recordó que, como lo expresa el himno de la ciudad, los tajamares de Bocas de Ceniza representan una “cuchillada del río sobre el mar”.
Señaló que las obras permitirán convertir este corredor en un importante parque lineal para el país, gracias a una iniciativa promovida por la Alcaldía de Barranquilla, que cuenta con el respaldo del Gobierno nacional y con la disposición de la Gobernación del Atlántico para continuar trabajando de manera articulada.
“El trabajo en equipo genera frutos como estos”, expresó.

Agregó que este tipo de intervenciones impulsan el progreso y reivindican la vocación portuaria de Barranquilla, al tiempo que fortalecen su capacidad para desarrollar iniciativas que la consolidan como un destino turístico de importancia nacional. Esto ocurre en un momento en el que miles de visitantes llegan a la ciudad para disfrutar de sus atractivos.
A su turno, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, manifestó que las obras permitirán recuperar el Tajamar Occidental para que continúe prestando sus servicios a Colombia durante los próximos cien años.
“El desarrollo de Barranquilla es el que quiero para Colombia. Este tipo de obras reivindican el valor del río Magdalena. Hay que reactivar el tema portuario con la profundización del calado. Tenemos todo para hacer que la actividad portuaria se recupere”, enfatizó el mandatario.
Asimismo, expresó la voluntad del Gobierno nacional de apoyar a Barranquilla con obras complementarias por 100.000 millones de pesos en el Tajamar.
“Es el momento de Barranquilla y vamos a hacer lo que haya que hacer. La transformación turística del sector contempla prolongar el recorrido del tren turístico hasta Bocas de Ceniza, habilitar una nueva playa y construir un faro adicional. Vamos a generar más de 1.500 empleos directos e indirectos”, concluyó.
CARACTERÍSTICAS DE LAS OBRAS
Con la recuperación del Tajamar Occidental, Barranquilla avanza en su apuesta por restablecer la conexión de la ciudad con el río Magdalena y el mar Caribe.
Después de las intervenciones realizadas en el Gran Malecón, la ciénaga de Mallorquín y la playa urbana de Puerto Mocho, la colocación de la primera piedra marca el inicio de una nueva etapa para transformar el Tajamar Occidental, corredor que conduce hasta Bocas de Ceniza, donde el río Magdalena desemboca en el mar Caribe.
El 22 de octubre se adjudicó el contrato de un proyecto que busca combinar la protección de una infraestructura fundamental para la navegación con el desarrollo de un nuevo atractivo turístico para la ciudad. La inversión supera los $379.000 millones y el plazo de ejecución previsto es de 18 meses.
El proyecto contempla una intervención integral a lo largo de la franja del Tajamar, con obras orientadas a mejorar las condiciones de la estructura y facilitar el acceso de residentes y visitantes hasta Bocas de Ceniza.
Entre sus principales componentes se encuentran las obras hidráulicas para fortalecer la protección de la costa y recuperar la infraestructura que cumple una función estratégica en el encauzamiento del río Magdalena hacia su desembocadura.
La propuesta también incluye senderos peatonales accesibles, plazoletas para contemplar el paisaje fluvial y marítimo, espacios comerciales y gastronómicos, además de infraestructura para dar continuidad al recorrido del tren turístico.
El diseño contempla, igualmente, un área destinada a la pesca artesanal y equipamientos de apoyo para quienes desarrollan esta actividad en el sector.
Con estas intervenciones, el recorrido hasta Bocas de Ceniza se convertirá en una experiencia turística que integrará el paisaje, la historia portuaria, la movilidad y las actividades económicas tradicionales de la zona.










