El asesinato de Miguel Castellanos, exsecretario de Gobierno de Cúcuta, provocó una reacción del presidente Abelardo De La Espriella, quien condenó el crimen y pidió a la Policía Nacional y a la Fiscalía General de la Nación actuar para identificar, ubicar y capturar a los responsables.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, el mandatario expresó su rechazo al homicidio y envió un mensaje de solidaridad a los familiares y allegados de Castellanos. En su pronunciamiento, aseguró que el Estado utilizará sus capacidades para esclarecer lo ocurrido y evitar que el caso quede en la impunidad.
La instrucción presidencial pone el foco en el avance de las labores investigativas y en la necesidad de establecer las circunstancias en las que fue asesinado el exfuncionario, así como determinar quiénes participaron en el hecho y cuáles fueron los motivos detrás del ataque.
Investigación bajo la lupa
Tras el crimen, las autoridades adelantan operativos en Cúcuta, capital de Norte de Santander, con el objetivo de reunir información que permita reconstruir lo sucedido y avanzar en la identificación de los responsables.
La investigación deberá establecer cómo se produjo el homicidio, qué elementos probatorios existen y si hay información que permita determinar una posible motivación. Hasta que las autoridades entreguen resultados oficiales, no es posible atribuir responsabilidades ni confirmar hipótesis sobre el caso.
Un crimen que exige respuestas
El asesinato de Castellanos vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de resultados frente a los hechos violentos que afectan a Cúcuta. La respuesta institucional será clave para esclarecer el homicidio y determinar si existen responsables materiales e intelectuales.
Por ahora, el Gobierno nacional ha expresado su rechazo al crimen y ha solicitado avances en la investigación. Se espera que la Policía y la Fiscalía entreguen información oficial sobre las circunstancias del asesinato y las medidas adoptadas para dar con los responsables.










