La derrota del candidato del Gobierno a la presidencia del Senado, las controversias por nombramientos y el tropiezo del Presupuesto General de la Nación marcaron la gestión de Rodrigo Lara Restrepo, quien salió del Ministerio del Interior después de 76 días.
El presidente Abelardo De La Espriella designó como reemplazo al exprocurador Alejandro Ordóñez, actual embajador de Colombia ante la OEA.
Según un informe publicado por Semana el 21 de octubre, cinco episodios deterioraron la posición de Lara dentro del Ejecutivo y terminaron rodeando su salida.
1. La elección de Honorio Enríquez en el Senado
El primer revés fue la elección de Honorio Enríquez, del Centro Democrático, como presidente del Senado. El resultado dejó derrotado a Alfredo Deluque, candidato que contaba con el respaldo de la Casa de Nariño, y abrió cuestionamientos sobre la capacidad del Ministerio del Interior para asegurar acuerdos políticos favorables al Gobierno.
2. La elección del contralor General
La falta de consenso alrededor de un candidato para la Contraloría General llevó a que las bancadas quedaran en libertad de elegir. Aunque desde el Ejecutivo se defendió la autonomía de los congresistas y la separación de poderes, el resultado generó inconformidad en sectores que esperaban una mayor coordinación política.
3. El nombramiento del director Nacional de Bomberos
Otro episodio fue la designación del capitán Germán Andrés Miranda como director Nacional de Bomberos, cuestionada por presuntos indicios de corrupción. De acuerdo con Semana, el presidente ordenó retirarlo del cargo el 3 de octubre, en medio de la controversia por ese nombramiento.
4. La contratación de Altus Baquero
La vinculación del exmagistrado del Consejo Nacional Electoral Altus Baquero como asesor jurídico del despacho de Lara también generó reparos dentro de la Casa de Nariño. El nombramiento alcanzó a tramitarse, pero fue objeto de críticas y, según la publicación, se ordenó reversarlo.
5. El tropiezo del Presupuesto General de la Nación
El episodio final fue el hundimiento del trámite del Presupuesto General de la Nación por un vicio de procedimiento en el Congreso. La controversia aumentó la presión sobre el Ministerio del Interior por su responsabilidad en la interlocución con las bancadas y antecedió por menos de 24 horas la decisión presidencial de retirar a Lara.
El Gobierno anunció que expedirá el presupuesto, mientras el cambio ministerial abre una nueva etapa en la relación del Ejecutivo con el Legislativo.
Dudas sobre la línea política de Lara
Semana también reportó que dentro del Gobierno Lara comenzó a ser visto como un funcionario que no compartía algunas de las tesis centrales de la administración. La publicación no detalló cuáles eran esas diferencias ni presentó una declaración oficial del presidente que confirmara que ese fue el motivo determinante de su salida.
Alejandro Ordóñez asumirá la cartera del Interior y tendrá que conducir la agenda legislativa del Gobierno y recomponer los puentes con el Congreso. Mientras se formaliza su posesión, el ministro de Justicia, Iván Cancino, quedará encargado de las funciones del despacho.
La salida de Lara deja planteado un interrogante sobre el funcionamiento del equipo político presidencial: si los tropiezos obedecieron a fallas de coordinación del ministro o a dificultades más amplias del Gobierno para construir mayorías en el Congreso.










