El presidente Abelardo De La Espriella sostuvo en la Casa de Nariño una reunión de carácter estratégico con representantes del Gobierno de Estados Unidos, en la que se abordaron acciones conjuntas para fortalecer la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales que operan en Colombia y la región.
De acuerdo con la Presidencia, el encuentro tuvo como uno de sus principales ejes el fortalecimiento de la cooperación bilateral en materia de seguridad, con énfasis en operaciones que permitan obtener resultados concretos y verificables frente a las estructuras dedicadas al tráfico de drogas.
“La cooperación se demuestra con acciones concretas y resultados verificables”, afirmó De La Espriella al referirse a la reunión.
El mandatario ha planteado desde el inicio de su administración la necesidad de profundizar la cooperación internacional como una herramienta para enfrentar las economías ilícitas y las organizaciones criminales que trascienden las fronteras nacionales.
Acercamiento con Washington
La reunión en la Casa de Nariño se suma a los diferentes acercamientos que el Gobierno colombiano ha sostenido con la administración estadounidense.
Uno de los encuentros más destacados fue el que De La Espriella sostuvo en Barranquilla con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, con quien abordó asuntos relacionados con seguridad, cooperación y lucha contra las estructuras dedicadas al narcotráfico.
La relación con Washington se ha convertido en uno de los componentes centrales de la estrategia internacional del Gobierno colombiano en materia de seguridad.
Para la administración De La Espriella, el intercambio de información, la coordinación operativa y el apoyo entre agencias son elementos determinantes para perseguir a las organizaciones que producen, transportan y comercializan drogas ilícitas.
Colombia se suma al Escudo de las Américas
Dentro de esta política de cooperación internacional también se encuentra la incorporación de Colombia al denominado Escudo de las Américas, iniciativa continental orientada a fortalecer la respuesta conjunta frente a delitos transnacionales.
El narcotráfico ocupa un lugar central dentro de esta estrategia, debido a que las organizaciones criminales aprovechan las rutas internacionales y las estructuras financieras de diferentes países para mantener sus operaciones.
La apuesta del Gobierno colombiano consiste en profundizar la coordinación con países aliados para atacar no solamente los cargamentos de droga, sino también las redes logísticas, financieras y criminales que permiten mantener activo el negocio del narcotráfico.
El encuentro en la Casa de Nariño representa así una nueva señal del interés de Colombia y Estados Unidos en mantener una agenda conjunta de seguridad, mientras el Gobierno de De La Espriella busca convertir esa cooperación en operaciones y resultados medibles contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
La administración colombiana insistió en que el objetivo no es limitar la cooperación a declaraciones diplomáticas, sino traducirla en acciones concretas y resultados que puedan ser verificados.










