El presidente Abelardo De La Espriella lanzó una dura advertencia contra las organizaciones armadas y el narcoterrorismo durante la activación de la Fuerza de Tarea Conjunta Urano, desde donde aseguró que su Gobierno no contempla negociaciones con estructuras que utilicen la violencia y el terrorismo contra la población.
“Con el terrorismo no hay contemplaciones ni hay negociaciones. Al narcoterrorismo hay que combatirlo con la fuerza legítima de las leyes y armas de la República”, afirmó el mandatario.
De La Espriella sostuvo que la confrontación contra estas organizaciones no se limitará al terreno militar y aseguró que también serán enfrentadas desde el ámbito político.
“No habrá contemplaciones en el campo de batalla, pero tampoco en el terreno político, donde también hay que enfrentarlos”, señaló.
“Inhumano es abandonar a las comunidades”
Durante su intervención, el presidente también rechazó las críticas que puedan surgir frente a una política de seguridad basada en el uso de la fuerza legítima del Estado.
“Rechazo de manera contundente también que se pretenda presentar la firmeza del Estado como una posición inhumana”, manifestó.
Según De La Espriella, el abandono estatal de las comunidades sometidas al control de organizaciones armadas constituye una forma de violencia contra la población.
“Inhumano es abandonar a las comunidades a su suerte; inhumano es acostumbrarnos a ver regiones donde una organización terrorista es la que decide quién entra, quién sale, quién trabaja y quién vive”, afirmó.
El mandatario cuestionó además que, mientras algunas comunidades permanecen bajo presión de grupos armados, desde el Gobierno se planteen fórmulas para otorgarles reconocimiento o interlocución política.
La orden a la Fuerza Pública
De La Espriella también planteó que la estrategia contra las estructuras criminales debe concentrarse no solo en atacar sus operaciones visibles, sino en afectar toda la cadena que permite su funcionamiento.
“Si la Fuerza Pública encuentra una válvula clandestina y se limita a cerrarla, puede resolver el problema por unas horas”, explicó.
En ese sentido, pidió dirigir los esfuerzos hacia quienes financian, transportan, almacenan, compran y reciben los recursos utilizados por estas organizaciones.
“Si permanecen intactos el que financia la operación, el que transporta el combustible, el que lo almacena, el que lo compra y el que lo recibe finalmente, no hemos desmontado nada”, agregó.
Comparó a grupos armados con antiguos capos del narcotráfico
En otro momento de su intervención, el presidente equiparó a diferentes líderes de organizaciones criminales y guerrilleras con reconocidos capos del narcotráfico colombiano.
“Igual de mafiosos han sido y son Pablo Escobar, Miguel Rodríguez Orejuela, Gacha, ‘Iván Mordisco’, ‘Timochenko’ y demás yerbas del pantano”, afirmó.
El mandatario sostuvo que quienes recurran al terrorismo contra la población no deberían pretender ser reconocidos como interlocutores políticos.
Su intervención terminó con una de las frases que marcó el discurso durante la activación de la Fuerza de Tarea Conjunta Urano: “Al terrorismo, mano de hierro y todo el peso de la ley”.










