Dos artefactos explosivos de alto poder fueron encontrados dentro de una institución educativa de la vereda La Palma, donde estudian 25 menores. Las autoridades atribuyen su instalación al grupo armado Jaime Martínez.
Una operación del Ejército Nacional permitió evitar una posible tragedia en una zona rural de Cajibío, Cauca, luego de que tropas localizaran dos artefactos explosivos improvisados instalados dentro de una escuela de la vereda La Palma, en el corregimiento de Ortega.
Los dispositivos, considerados de alto poder destructivo, fueron ubicados por unidades del Batallón de Infantería Liviana N.º 7, adscrito a la Vigésima Novena Brigada de la Tercera División del Ejército.
La amenaza era especialmente grave debido a que los explosivos se encontraban en un espacio utilizado diariamente por 25 niños, niñas y adolescentes, además de docentes y demás integrantes de la comunidad educativa.
Los menores no solamente permanecen en la escuela durante las jornadas académicas, sino que también utilizan sus instalaciones para actividades de descanso y recreación, por lo que la presencia de los artefactos representaba un riesgo permanente.
Más de tres horas para neutralizar los explosivos
Una vez conocida la información sobre la presencia de los dispositivos, las tropas activaron los protocolos de seguridad y acordonaron el área para evitar que estudiantes, profesores o habitantes de la zona se acercaran al lugar.
Posteriormente fue desplegado un equipo especializado en antiexplosivos, encargado de inspeccionar las instalaciones, determinar las características de la amenaza y establecer el procedimiento adecuado para su destrucción.
Después de más de tres horas de trabajo técnico, los especialistas lograron neutralizar los dos artefactos mediante una destrucción controlada.
La operación fue ejecutada bajo los protocolos establecidos para este tipo de procedimientos, con el objetivo de reducir al máximo el riesgo para las personas y las estructuras de la institución educativa.
Ejército atribuye los explosivos al grupo Jaime Martínez
De acuerdo con información de inteligencia militar, la instalación de los artefactos habría sido responsabilidad de integrantes de la estructura Jaime Martínez, una facción disidente que tiene presencia y desarrolla actividades ilícitas en esta zona del Cauca.
El hallazgo vuelve a poner de manifiesto los riesgos que enfrentan las comunidades rurales ubicadas en territorios afectados por la presencia de grupos armados ilegales.
La utilización de una escuela para instalar explosivos genera especial preocupación debido a que se trata de un espacio destinado a la educación y protección de menores de edad.
Ejército cuestiona utilización de escuelas en el conflicto
Tras la operación, el Ejército rechazó la instalación de explosivos en establecimientos educativos y recordó que este tipo de lugares cuentan con protección especial dentro de las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH).
La institución señaló que convertir espacios destinados a los niños en escenarios de acciones armadas pone en peligro directamente a la población civil y afecta derechos fundamentales de las comunidades.
Asimismo, las autoridades militares hicieron un llamado a los organismos nacionales e internacionales de Derechos Humanos para que conozcan y documenten este tipo de hechos.
La Tercera División informó que continuará adelantando operaciones de control territorial en el corregimiento de Ortega y sectores cercanos, con el propósito de enfrentar la presencia de grupos armados y brindar seguridad a las comunidades.
El procedimiento permitió retirar una amenaza que, de haber permanecido oculta dentro de la escuela, podía poner en riesgo a decenas de menores, profesores y habitantes de la zona.
La investigación continúa para establecer las circunstancias en las que los artefactos fueron instalados y determinar a los responsables de esta acción.









