A pocas semanas del inicio de las negociaciones de la mesa concertación del salario mínimo, diez integrantes del Comité Ejecutivo Nacional de la CUT denunciaron la conformación de una nueva mayoría de 11 dirigenciarios alineados con la agenda gubernamental, alterando la correlación de fuerzas de la principal organización obrera del país.
Bogotá, D.C., 2 de octubre de 2026. Una severa fractura política y directiva sacude a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) tras la revelación de un documento suscrito por diez de los 21 integrantes del Comité Ejecutivo Nacional. La carta, titulada “Surge la CUT ‘Milagro’”, denuncia que una nueva mayoría compuesta por 11 miembros procedió a concretar una redistribución de cargos e imponer la línea directiva sin la concertación del resto de la cúpula sindical.
Entre los firmantes de la misiva se encuentra el actual presidente de la central, Fabio Arias, quien cuestionó la viabilidad de mantener la conducción del movimiento bajo un esquema que vincula de manera directa a sectores de la ejecutiva con la plataforma política del presidente Abelardo De La Espriella.
Ejes de la denuncia, reconfiguración y postura sindical
Nueva correlación de fuerzas y composición: Los denunciantes señalan que la mayoría de 11 votos fue consolidada por la convergencia entre directivos vinculados al sector agroindustrial de Sinaltrainagro —que habrían manifestado su respaldo al mandatario nacional— y sectores adscritos a Dignidad y Compromiso opuestos a declarar a la CUT en oposición abierta al Ejecutivo.
Continuidad de la presidencia y falta de consenso: El documento advierte que pretender sostener la continuidad de Fabio Arias en la presidencia a partir de una reestructuración unilateral resulta inviable, señalando que “es imposible hacer un acuerdo con un sector del abelardismo y, a renglón seguido, decir que se puede presidir la CUT sin la participación de los 10 restantes”.
Impacto en las negociaciones del salario mínimo y la movilización: El quiebre institucional se produce en un momento crítico previo a la instalación de la mesa de concertación del salario mínimo para 2027 y la convocatoria a movilizaciones sociales, enviando —según el bloque opositor— un mensaje de debilidad frente a las demandas de los trabajadores y los sectores populares que respaldan el paro nacional.
La división en la cúpula de la CUT marca un viraje inédito en las relaciones entre el sindicalismo tradicional y el Gobierno nacional, abriendo un complejo escenario de gobernabilidad interna de cara a las próximas mesas de concertación económica.










