En un paso decisivo para la infraestructura aeroportuaria y la autonomía regional del Caribe, el Gobierno nacional entregó la administración y transformación del aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz a las autoridades locales de Barranquilla. La decisión, respaldada directamente por el presidente Abelardo De La Espriella, le permite a la ciudad tomar el control de su principal terminal aérea para acelerar las obras de modernización que requiere la capital del Atlántico. Como respuesta inmediata a este voto de confianza, el gobierno local anunció una partida inicial de 40.000 millones de pesos provenientes de recursos propios para ejecutar intervenciones de adecuación y mejoramiento.
Inversión territorial, modernización y consolidación estratégica
Respaldo del Ejecutivo central y alianza institucional: La transferencia de responsabilidades refleja la confianza de la administración del presidente De La Espriella en la capacidad de gestión de la dirigencia local para destrabar proyectos de infraestructura estratégica y responder a las exigencias de conectividad de la región.
Inyección de recursos locales: Barranquilla destinará un fondo inicial de $40.000 millones para intervenir de manera prioritaria las áreas operativas y de atención al usuario, garantizando un estándar de calidad, comodidad y eficiencia técnica a la altura de las necesidades del mercado aéreo.
Proyección como capital alterna de Colombia: La meta fijada por la administración local apunta a convertir al Ernesto Cortissoz en un aeropuerto moderno, amable y competitivo, que sirva como puerta de entrada a una ciudad referente en desarrollo económico, turismo y grandes eventos internacionales.
Modelo de gestión probado: Las autoridades recordaron que, así como la ciudad superó severas crisis financieras e institucionales en el pasado hasta convertirse en un polo de atracción de inversiones, la recuperación integral del aeropuerto se asumirá con la misma determinación técnica y fiscal.
Con esta decisión concertada entre la Nación y el gobierno local, el aeropuerto Ernesto Cortissoz inicia una nueva etapa orientada a superar rezagos históricos, dinamizar el flujo turístico y consolidar al Atlántico como el eje logístico y aeroportuario del Caribe colombiano.










