Santa Marta vivió una noche marcada por el temor, las calles vacías y el cierre de establecimientos comerciales, en medio de la situación de orden público generada por las acciones violentas y el paro armado atribuido a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
En medio de este panorama, el presidente Abelardo De La Espriella llegó nuevamente a la capital del Magdalena y se trasladó hasta el barrio Cristo Rey, donde acompañó a integrantes de la Fuerza Pública durante los patrullajes desplegados en diferentes sectores de la ciudad.
El mandatario utilizó un chaleco antibalas durante el recorrido y transmitió un mensaje de respaldo a los ciudadanos y a los uniformados que permanecen en las calles para garantizar la seguridad.
La presencia presidencial se produjo en una jornada en la que Santa Marta presentó una movilidad considerablemente reducida. En distintos sectores se observó el cierre de establecimientos comerciales y una baja presencia de peatones y vehículos, mientras numerosas familias optaron por permanecer en sus viviendas ante el temor generado por los hechos registrados en las últimas horas.

A esta situación se sumaron reportes sobre la incineración de vehículos y bloqueos en corredores viales, hechos que incrementaron la tensión y afectaron la actividad comercial y turística de la ciudad.
Desde el Gobierno se ha insistido en que las acciones violentas no pueden imponerse sobre la población civil y que la Fuerza Pública continuará desplegada para recuperar las condiciones de seguridad.
Mientras tanto, comerciantes, trabajadores y habitantes esperan que las medidas adoptadas permitan recuperar la normalidad en Santa Marta, una ciudad cuya actividad económica depende en buena parte del comercio, los servicios y el turismo.
Las autoridades mantienen los operativos y patrullajes en distintos puntos de la capital del Magdalena, mientras avanzan las investigaciones por los hechos de violencia y las acciones atribuidas a las estructuras delincuenciales.










