El Gobierno de Abelardo De La Espriella reaccionó a la decisión de Estados Unidos de mantener a Colombia en la lista de países que, según Washington, han fallado demostrablemente en sus compromisos de lucha contra el narcotráfico.
La respuesta oficial estuvo a cargo de la embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo, quien atribuyó la determinación al deterioro de la seguridad y de la política antidrogas durante los últimos años de la administración de Gustavo Petro.
“La determinación presidencial emitida por el Gobierno de los Estados Unidos evalúa el marcado deterioro de la seguridad y de la lucha contra el narcotráfico en los últimos 12 meses. El resultado de dicha determinación es un claro reflejo del desgobierno de los últimos cuatro años”, afirmó Araújo.
La embajadora, sin embargo, destacó que la actual administración sostiene que desde el comienzo del mandato ha puesto en marcha medidas para modificar ese escenario y fortalecer la capacidad del Estado frente al narcotráfico y las organizaciones criminales.
Según el balance entregado por el Gobierno, durante los primeros 36 días de la administración se registraron 17.147 capturas, 75.613 kilogramos de estupefacientes incautados, 463 sometimientos a la justicia y 73 extradiciones. Estas cifras corresponden al reporte oficial presentado por la embajadora.
Nueva estrategia contra los cultivos ilícitos
Araújo aseguró que el Gobierno diseñó una estrategia de erradicación que contempla las diferentes herramientas permitidas por la legislación, con intervenciones focalizadas en zonas consideradas estratégicas y el desarrollo de programas piloto.
La intención, explicó, es intervenir toda la cadena del narcotráfico y no concentrar la respuesta únicamente en la destrucción de cultivos.
El plan contempla acciones contra los cultivos ilícitos, laboratorios, precursores químicos, rutas de distribución, finanzas de las organizaciones criminales, estructuras de mando y redes internacionales.
“Colombia continuará fortaleciendo sus capacidades, profundizando la cooperación con Estados Unidos y avanzando hacia resultados concretos y verificables”, señaló la diplomática.
La cooperación con Washington entra en una nueva etapa
La embajadora también destacó la reciente visita a Barranquilla del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, encuentro durante el cual ambos gobiernos abordaron asuntos relacionados con seguridad y lucha contra el narcotráfico.
De acuerdo con el Gobierno colombiano, esa reunión permitió establecer una hoja de ruta para profundizar la cooperación operacional y judicial entre los dos países.
“Colombia y los Estados Unidos comparten hoy una misión renovada frente a esta amenaza y la necesidad de enfrentarla con determinación”, manifestó Araújo.
La administración De La Espriella sostiene que los resultados de esta nueva estrategia deberán medirse mediante indicadores verificables, entre ellos la reducción de cultivos ilícitos, el aumento de las incautaciones, la destrucción de infraestructura utilizada para producir drogas y la desarticulación de organizaciones criminales.
La descertificación no se levanta de inmediato
La decisión de Washington mantiene a Colombia bajo la condición de descertificación, aunque el pronunciamiento estadounidense contempla la posibilidad de revisar esa situación si se presentan avances en la lucha contra las drogas.
El debate político en Colombia se ha concentrado ahora en el periodo evaluado por Estados Unidos y en las medidas que adopte el nuevo Gobierno para modificar los indicadores que llevaron a Washington a mantener la decisión.
Mientras el Ejecutivo atribuye el resultado al deterioro registrado durante la administración anterior, el Gobierno actual asegura que ya comenzó a implementar una estrategia diferente y que buscará demostrar sus resultados mediante acciones contra toda la cadena del narcotráfico.










