Un arranque de Champions League de infarto se vivió en el Santiago Bernabéu. El Real Madrid superó 2-1 al Inter de Milán en la primera jornada de la fase liga, en un compromiso donde los dirigidos por José Mourinho castigaron con severidad los fallos defensivos del cuadro italiano, pero terminaron acorralados en su propio campo sufriendo más de la cuenta.
El choque comenzó con un dominio claro de la escuadra dirigida por Cristian Chivu, obligando a Thibaut Courtois a vestirse de héroe con intervenciones de mérito en su partido número 100 en la máxima competición europea. Sin embargo, la pegada madridista no perdonó: Kylian Mbappé aprovechó un craso error en la salida de balón para adelantar a los locales y alcanzar la impresionante cifra de 71 tantos en el torneo continental.
Pocos minutos después, la presión alta dio frutos nuevamente cuando Federico Valverde forzó la indecisión del guardameta Josep Martínez para anotar a placer el 2-0. La apuesta táctica de Mourinho, situando a Trent Alexander-Arnold en la medular junto al centrocampista uruguayo, dotó al equipo del orden necesario para contener las acometidas del bloque visitante durante el primer periodo.
Carlos Augusto sembró el pánico en el tramo final
En la reanudación, el ritmo de juego mantuvo un ritmo de idas y venidas con ocasiones claras para ampliar la ventaja por parte de Mbappé y Jude Bellingham. Buscando refrescar el centro del campo, el técnico portugués dio entrada a Aurelien Tchouameni y Ousmane Diomande para mantener el control del balón, pero el Inter no bajó los brazos.
La tensión se apoderó del Bernabéu cuando el conjunto interista logró meterse de lleno en el partido tras una magistral incursión de Lautaro Martínez por la banda que remató Carlos Augusto a la red. El tramo final exigió la máxima concentración de la zaga blanca, donde Dean Huijsen y Marc Cucurella tuvieron que taponar las últimas arremetidas del equipo visitante para amarrar la victoria.
Pese al sufrimiento y la falta de puntería para liquidar antes, el vestuario de Concha Espina arranca con paso firme y suma tres puntos clave en su andadura europea.










