El militar había sido secuestrado el pasado 6 de agosto, cuando se movilizaba por la vía que comunica a Pasto con Policarpa. En ese trayecto, el vehículo en el que viajaba fue interceptado por un retén ilegal instalado por integrantes de un grupo armado que opera en esa región.
Los hombres armados verificaron su identidad y, al establecer su vínculo con las Fuerzas Armadas de Francia, decidieron llevárselo. Posteriormente, las disidencias difundieron un comunicado en francés en el que lo presentaban como un supuesto “preso político”.
Durante las semanas siguientes, la información sobre su paradero fue prácticamente nula. La única evidencia que había trascendido era una fotografía en la que Melo Charry aparecía vestido con un camuflado que tenía distintivos de las disidencias.
Una fuga que comenzó varios días antes de pedir ayuda
La recuperación de la libertad del militar tuvo un detalle que llamó especialmente la atención de las autoridades.
De acuerdo con la información conocida en Nariño, Melo Charry habría conseguido escapar de sus captores varios días antes de llegar hasta una estación policial. El militar habría burlado los sistemas de vigilancia establecidos por los guerrilleros y, posteriormente, permaneció oculto durante aproximadamente 96 horas en una zona selvática.
Durante ese periodo tuvo que desplazarse y permanecer escondido mientras los integrantes del grupo armado realizaban labores de búsqueda para intentar localizarlo.
Finalmente, el 5 de septiembre, el uniformado consiguió llegar hasta la Estación de Policía del corregimiento de Ejido, en jurisdicción de Policarpa, ubicada a varias horas del casco urbano.
Su llegada activó de inmediato un dispositivo especial de seguridad debido al perfil del militar y a la compleja situación de orden público en esta zona de Nariño.
Una operación especial para sacarlo de la zona
Una vez las autoridades departamentales conocieron que Melo Charry estaba a salvo, se coordinó su extracción de la zona rural.
El operativo se desarrolló el domingo 6 de septiembre y permitió trasladarlo hacia Pasto, donde fue llevado a un centro asistencial para realizarle una valoración médica y establecer las condiciones en las que se encontraba después de varias semanas de cautiverio y varios días de desplazamiento por la selva.
Las primeras evaluaciones médicas indicaron que el militar no presentaba lesiones de gravedad. Los principales signos reportados estarían relacionados con deshidratación y el esfuerzo físico al que fue sometido durante su escape.
Mientras se completa su recuperación, permanece bajo acompañamiento y protección de las autoridades, especialmente del Gaula Militar.
Su entrenamiento habría sido determinante
Uno de los aspectos que ahora buscan esclarecer los investigadores es la manera exacta en que Melo Charry consiguió escapar.
Aunque todavía se adelantan las indagaciones para reconstruir minuto a minuto lo ocurrido, la información preliminar apunta a que el militar habría logrado someter a uno de sus captores, situación que le permitió romper el primer perímetro de seguridad establecido alrededor del lugar donde permanecía retenido.
A partir de ese momento habría utilizado sus conocimientos de supervivencia y entrenamiento en condiciones extremas para mantenerse oculto durante varios días en territorio selvático.
Su experiencia militar habría sido determinante para soportar las condiciones climáticas, evitar los controles del grupo armado y encontrar una ruta que finalmente le permitió llegar hasta un lugar donde pudiera pedir ayuda.
Ahora las autoridades esperan que, una vez concluida su evaluación médica, el testimonio de Melo Charry permita reconstruir con precisión cómo ocurrió el secuestro, dónde permaneció retenido y cómo consiguió evadir a sus captores.
El caso continúa bajo investigación y también se mantienen activos los canales de coordinación internacional para informar a las autoridades francesas sobre el estado y la recuperación de la libertad del ciudadano colombo-francés.










