- El ecoparque se ha convertido en un referente de turismo de naturaleza en Barranquilla, con una experiencia de inmersión en el ecosistema de manglar .
- A pocos días de cumplir tres años de operación, alcanza un millón de visitantes.
Barranquilla sigue sumando hitos en la consolidación de su oferta turística. Al cumplir tres años de operación este 31 de agosto, el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín alcanzó el hito de su visitante un millón, cifra que refleja el creciente interés de barranquilleros, visitantes nacionales y extranjeros por conocer y disfrutar este importante ecosistema natural de la capital del Atlántico.
El lugar se ha consolidado como uno de los principales escenarios para el turismo de naturaleza en la ciudad, ofreciendo una experiencia de conexión directa con el manglar a través de sus dos senderos, Manglar y Estuario, que en conjunto suman más de 6,6 kilómetros. Los senderos fueron diseñados siguiendo las características naturales del ecosistema, adaptándose a su dinámica y buscando minimizar el impacto sobre el entorno.


En estos recorridos, los visitantes pueden practicar senderismo, realizar actividades de contemplación y relajación, avistar aves, disfrutar de deportes náuticos sin motor y conocer la biodiversidad de la ciénaga de Mallorquín. En el ecosistema se han identificado más de 170 especies de aves, entre residentes y migratorias, y cuatro de los cinco tipos de mangle presentes en Colombia.
Un aula viva para conocer y proteger la biodiversidad
Uno de los atractivos es su galería educativa de aves, que cuenta con 50 señales informativas en español e inglés sobre las especies que habitan la ciénaga y aquellas que utilizan este ecosistema como refugio durante sus procesos migratorios.
Como parte de su apuesta por el aviturismo y la conservación, en mayo de 2024 se firmó, a través de una alianza con la National Audubon Society, un hermanamiento con el Centro Beidler Forest, de Carolina del Sur, para impulsar estrategias de posicionamiento del aviturismo y acciones científicas para la conservación de las aves migratorias.
Este lugar también funciona como aula viva para estudiantes, instituciones educativas y ciudadanía en general, promoviendo el conocimiento sobre sostenibilidad, biodiversidad y los desafíos que enfrentan las ciudades costeras, como la erosión y la pérdida de hábitats. Asimismo, promueve iniciativas de ciencia ciudadana y apropiación del ecosistema.
En mayo de 2025, el alcalde Alejandro Char entregó el Sendero Estuario, ampliando la experiencia con nuevos espacios y una vista panorámica hacia el humedal y la ciudad, además de zonas para deportes acuáticos sin motor, muelle náutico, loops y espacios de contemplación.
La infraestructura fue concebida bajo criterios de eficiencia ecológica y bajo impacto ambiental, con materiales seleccionados por su durabilidad y sostenibilidad, entre ellos la madera tipo Pino Amarillo SYP, un material renovable, natural, biodegradable y no tóxico.
Un millón de visitantes que hacen parte de la historia de Mallorquín
El visitante un millón representa el crecimiento de una apuesta de ciudad por el turismo sostenible, la educación ambiental y la recuperación integral de la ciénaga de Mallorquín.
Este hito también refleja el impacto que genera en las comunidades cercanas. Actualmente, alrededor de 150 empleos directos e indirectos se relacionan diariamente con actividades como operación turística, guianza, transporte y servicios asociados.
A esto se suman 10 emprendimientos de gastronomía e hidratación, 4 emprendimientos de las comunidades de Las Flores y La Playa, 2 vinculados al programa de la Oficina de la Mujer, 2 asociaciones de artesanos de Las Flores y un operador de deportes náuticos sin motor que emplea y capacita a habitantes de las comunidades vecinas.
Con un millón de visitantes y próximo a cumplir tres años de operación, el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín se consolida como un espacio para conocer, disfrutar y proteger uno de los patrimonios ambientales más importantes de Barranquilla








