La decisión se produce después de cinco jornadas en el campeonato, en las que el equipo rojiblanco no consiguió ninguna victoria: sumó dos empates y sufrió tres derrotas. El último resultado, el 1-1 ante Santa Fe en el estadio Romelio Martínez, terminó aumentando la presión sobre el cuerpo técnico.
La inconformidad de los aficionados ya se había hecho evidente durante los últimos partidos. En el compromiso contra Santa Fe, los seguidores del equipo expresaron su rechazo al rendimiento del plantel y pidieron la salida del entrenador.
Arias, además, había protagonizado varios momentos de tensión durante las últimas semanas. Después del encuentro frente a Santa Fe abandonó antes de tiempo la rueda de prensa tras una pregunta relacionada con los argumentos que tenía para continuar en el cargo.
Días antes, durante el partido contra Once Caldas, el técnico también tuvo un intercambio con un aficionado que lo cuestionaba desde la tribuna. En aquella ocasión, Arias respondió recordando los títulos obtenidos con Junior.
La situación deportiva terminó siendo determinante. Junior ocupa actualmente el puesto 17 de la clasificación, con apenas dos puntos, aunque tiene tres partidos pendientes frente a Atlético Nacional y Boyacá Chicó como visitante, además de Deportivo Pereira como local.
El contraste con los logros recientes resulta evidente. Arias llegó al Junior en junio de 2025, en reemplazo de César Farías, y pocos meses después consiguió la undécima estrella del club al imponerse en la final ante Deportes Tolima.
Posteriormente, pese a un decepcionante paso por la Copa Libertadores 2026, el uruguayo consiguió reivindicarse al conquistar nuevamente el título del fútbol colombiano. Junior superó a Santa Fe y luego derrotó a Atlético Nacional en la final, con una contundente victoria 3-0 en Barranquilla que resultó clave para quedarse con el campeonato.
Ese bicampeonato llevó a Fuad Char a renovar el contrato del entrenador por un año más. Sin embargo, el rendimiento del equipo en el actual semestre terminó debilitando su continuidad.
La eliminación ante el Barranquilla Fútbol Club en la Copa Colombia y el mal comienzo en la Liga II terminaron por precipitar una decisión que hasta hace pocas semanas parecía improbable.
Ahora, la dirigencia del Junior deberá definir quién asumirá el cargo y tendrá la misión de levantar a un equipo que, pese a contar con un plantel acostumbrado a pelear por títulos, atraviesa uno de sus momentos más complicados del semestre.
La salida de Arias vuelve a demostrar que, en Junior, los títulos recientes no garantizan la permanencia de un entrenador cuando los resultados dejan de acompañar.










