Durante el Foro ‘Río Magdalena: el río de la patria como eje económico y social de Colombia’, la funcionaria destacó que la recuperación de la navegabilidad representa una de las principales oportunidades para fortalecer la competitividad nacional y conectar de manera más eficiente las regiones.
“Vamos a poner al río Magdalena en el corazón del desarrollo nacional”, afirmó Noguera, al señalar que el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella trabajará en una intervención integral de esta importante arteria fluvial.
Entre las prioridades anunciadas está la recuperación de la navegabilidad mediante obras de encauzamiento, intervención de puntos críticos, fortalecimiento de la señalización y mayores condiciones de seguridad para las operaciones fluviales.
Uno de los puntos de mayor interés para el Atlántico será el mantenimiento del canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla, debido a la importancia que tiene esta conexión para el comercio exterior y la actividad económica de la región Caribe.
La ministra señaló que se avanzará en trabajos de dragado y mantenimiento con el propósito de evitar restricciones que afecten el ingreso y salida de embarcaciones y garantizar condiciones más estables para el transporte de mercancías.
Noguera también destacó el papel de Cormagdalena en esta estrategia y aseguró que el Gobierno buscará trabajar de manera articulada con la entidad para gestionar los recursos necesarios que permitan garantizar una navegación más estable, segura y competitiva durante todo el año.
El anuncio cobra especial importancia para Barranquilla, cuya actividad portuaria depende directamente de las condiciones de navegabilidad del río Magdalena y de su conexión con el mar Caribe.
La apuesta del Gobierno no se limita al transporte de mercancías. La recuperación integral del río también podría generar impactos sobre la generación de empleo, la competitividad de los puertos, el desarrollo industrial y la integración económica de los municipios ubicados a lo largo de la cuenca.
El reto, sin embargo, será convertir los anuncios en obras concretas y garantizar inversiones sostenidas que permitan superar de manera estructural los problemas de sedimentación y navegabilidad que históricamente han afectado al río.
La meta planteada por el Ministerio de Transporte es que el Magdalena deje de ser visto únicamente como una vía fluvial y se consolide como un verdadero eje de desarrollo económico, logístico y social para Colombia.









