Por: Yasher Bolívar Pérez
Una auditoría privada habría revelado que Tini Stoessel no tendría participación accionaria ni control sobre las sociedades que administran los ingresos relacionados con su música, imagen y contratos comerciales, situación que desencadenó un conflicto con su padre, Alejandro Stoessel, quien durante años estuvo vinculado a la gestión de su carrera.
La defensa de la cantante planteó varios puntos de preocupación, entre ellos el manejo de las sociedades, el destino de los ingresos, los contratos por futuros álbumes y la falta de una cuenta bancaria exclusivamente a nombre de Tini hasta junio de 2026. Ahora, la artista buscaría recuperar el control de su carrera y reorganizar el patrimonio construido durante más de una década.
En cuanto a las posibles consecuencias legales, abogados consultados señalaron que, si las investigaciones llegaran a demostrar un perjuicio económico, podrían analizarse figuras como la administración fraudulenta y la defraudación. Por ahora, se trata de señalamientos y posibilidades jurídicas que deberán ser determinadas por las autoridades competentes.










