Por: Yasher Bolívar Pérez
La UEFA prepara cambios en el uso del VAR para la temporada 2026-2027 con el propósito de reducir las revisiones por acciones mínimas y devolver al árbitro un papel central en las decisiones. Roberto Rosetti, responsable arbitral del organismo, explicó que la tecnología debe utilizarse únicamente ante errores claros y evidentes, no para “rearbitrar” los partidos. La intención, según el dirigente, es preservar la esencia del juego y evitar interrupciones innecesarias.
Uno de los principales proyectos será ‘Clear Line’, una guía que pretende establecer criterios comunes para árbitros, jugadores, entrenadores, aficionados y periodistas sobre cuándo debe intervenir el VAR. Rosetti reconoció que las interpretaciones no siempre serán idénticas, pero considera necesario avanzar hacia una línea técnica compartida entre las 55 asociaciones nacionales de la UEFA. Además, el organismo buscará reducir la duración de las revisiones, especialmente aquellas que superen los 90 segundos y puedan generar la percepción de un uso excesivamente minucioso de la tecnología.
La nueva temporada también traerá medidas para combatir las pérdidas de tiempo y modificar algunos procedimientos arbitrales. Los jugadores tendrán un límite de 10 segundos para abandonar el terreno durante una sustitución y quienes excedan ese plazo deberán permanecer un minuto fuera; una medida similar podrá aplicarse a futbolistas que salgan para ser atendidos tras una interrupción médica. Asimismo, el VAR podrá intervenir en determinadas situaciones relacionadas con una segunda tarjeta amarilla que derive en expulsión y en faltas claras cometidas antes de que se reanude el juego. La premisa de Rosetti es contundente: tecnología para corregir errores evidentes, no para convertir el fútbol en una revisión permanente.










