En el municipio de Río de Oro, al sur del Cesar, se mantiene la alerta tras el hallazgo de cilindros bomba enterrados en una vía terciaria utilizada diariamente por niños que se dirigen a la escuela El Campamento.
Los artefactos explosivos, cargados con metralla, quedaron expuestos luego de que un aguacero arrastrara la arena que los cubría. Debido a la difícil geografía del sector, aún no han podido ser desactivados, lo que mantiene el riesgo latente para la comunidad.
El alcalde Arnoldo Osorio expresó su preocupación por la creciente inseguridad en la zona, recordando que hace menos de ocho días se registró un hostigamiento contra tropas de la Quinta Brigada del Ejército. “Estamos quedándonos cada día más solos y el Gobierno Nacional no aparece por ningún lado”, denunció.
Las autoridades han convocado un consejo de seguridad, mientras que unidades del Ejército trabajan en la neutralización de los explosivos. Según el secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, el ELN tiene presencia en la zona, por lo que no descartan que el grupo armado estuviera esperando el paso de vehículos oficiales para detonar los cilindros.