Este fin de semana, del sábado 13 al domingo 14, se vivió un aumento alarmante en la violencia en Barranquilla y su área metropolitana, dejando como resultado un total de 13 personas asesinadas. Este trágico saldo ha generado gran preocupación en la comunidad y las autoridades locales.
Entre los casos más recientes, se destaca un doble homicidio ocurrido la noche del domingo en el barrio Cordialidad de Barranquilla. Las víctimas fueron identificadas como Víctor Manuel Escorcia Quezada, de 25 años, y Jesús Enrique Olier Uribe, de 26, quienes fueron atacados a balazos mientras se encontraban en un establecimiento del sector.
Otro incidente tuvo lugar en La Sierrita, donde Pablo José Ayala Silgado, de 21 años, fue asesinado a tiros por sicarios en moto. El barrio El Edén fue escenario de un doble homicidio que cobró la vida de los hermanos Carlos Ricardo Julio, de 55 años, y Luis Ricardo Julio, de 47, aparentemente vinculado a disputas territoriales.
En Soledad, Jeisson Sandoval, de 22 años, fue víctima de un ataque en la terraza de su vivienda. En el barrio El Ferry, Esteban Castillo Barón, conocido como ‘Negro Esteban’, fue asesinado dentro de su hogar por desconocidos que tocaron a la puerta.
La jornada sangrienta inició en la madrugada del domingo con el homicidio de Josepth Kenneth Rodríguez Muriel, de 26 años, en el barrio Centenario de Soledad. Además, en El Ferry, José Antonio Fontanilla Márquez fue ultimado por sicarios conocidos como ‘Pecho de Paloma’ y ‘Pacheco Ojito’.
En Villa del Carmen, Soledad, Franklin De Ávila fue víctima de un ataque desde una motocicleta, y en San Antonio de Soledad, un hombre identificado como Andrés Jesús Lugo Jiménez, de 35 años, perdió la vida en un atentado, dejando también dos personas heridas.
La Policía Metropolitana de Barranquilla informó que más del 50% de las víctimas presentaban antecedentes judiciales, sugiriendo posibles conflictos territoriales entre estructuras criminales. El coronel Dave Figueroa, Comandante Operativo, destacó que se realizaron operativos que resultaron en 36 capturas por diversos delitos y la incautación de 14 armas de fuego.
Esta escalada de violencia ha generado inquietud en la comunidad, exigiendo respuestas y acciones inmediatas por parte de las autoridades para garantizar la seguridad en la región.









