Omar Gutiérrez, de 25 años, murió la madrugada de este jueves y con él ya son tres fallecidos y tres heridos los que deja el atentado ocurrido el pasado martes en el barrio Los Almendros de Soledad.
En la Clínica Las Mercedes de Barranquilla se produjo este jueves la muerte de Gutiérrez Urueta, lugar a donde el joven de 25 años había llegado a amenizar una fiesta para ganarse $200.000 pesos.
Omar Alberto se dedicaba al mototaxismo y a armar cabinas de sonido, habilidad que desarrolló de forma empírica para rebuscarse.
Motivado por ganarse el dinero, el pasado martes llegó a Los Almendros para montar el “picó” y ambientar la fiesta que había organizado en su casa Randy Gutiérrez Ahumada, otro de los hombres que resultó baleado esa noche y quien lo contrató para el festejo.
“Mi hijo no era ningún delincuente, él estaba en el lugar equivocado, pero llegó ahí porque era su trabajo. A él lo contrataban para arreglar amplificación de sonido o amenizar fiestas, porque tenía espíritu para eso, lo llamaban y él simplemente iba para ganarse una plata extra, pero ese día hasta la plata que le había pagado se la robaron”, contó su padre, Omar Gregorio.
El reporte preliminar de la Policía también da cuenta que Omar Alberto no tenía antecedentes judiciales, contrario a Randy Gutiérrez, el hombre que lo contrató y al que le figuran seis anotaciones entre 2016 y 2019 por concierto para delinquir, hurto calificado, receptación y uso de documento falso.
La Policía mantiene una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información sobre los sicarios que participaron en esta masacre.







