El número de casos de COVID-19 en el mundo, confirmados mediante pruebas de laboratorio, disminuyó en un 16% en la última semana, después del “notorio” incremento observado en la primera mitad de marzo, señala el más reciente informe epidemiológico publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Estas cifras, advierte la OMS, deben ser interpretadas con cautela en vista de que el ritmo de test para detectar la enfermedad ha caído considerablemente en la gran mayoría de países y una parte de las infecciones pasan sin ser detectadas por los sistemas de vigilancia epidemiológica.
Por eso, la OMS hace un llamado para continuar con la detección del virus para evitar su propagación. En relación con los decesos reportados, la OMS informa de que el número de muertes atribuidas al COVID-19 a nivel global ha descendido considerablemente en la última semana (-43 %).
Sin embargo, este descenso es considerado “artificial”, puesto que en la semana anterior se había registrado un pico de muertes debido a modificaciones técnicas en el recuento que se hace en países como Estados Unidos, Chile o India, que reportaron casos correspondientes a meses anteriores.